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  • Las constructoras españolas marcan récord de facturación internacional

    Las constructoras españolas marcan récord de facturación internacional

    Récord de facturación para las constructoras españolas en 2024: las compañías del sector alcanzaron más de 55.600 millones de euros en mercados internacionales, lo que representa ya el 25% del negocio total. Este hito confirma la capacidad de expansión y competitividad de las empresas nacionales más allá de nuestras fronteras.

    Este crecimiento, del 12,6% respecto al año anterior, pone de manifiesto la fortaleza, ambición y proyección global de nuestras constructoras. La internacionalización se consolida como el principal motor del sector, y los datos lo respaldan, tal y como lo señala el último estudio “Sectores: Construcción” del Observatorio Sectorial DBK de INFORMA.

    Un sector en expansión: cifras nacionales y globales

    A pesar de que el crecimiento en la producción de construcción dentro de España se ha moderado ligeramente, el sector mantiene un avance sólido. En 2024, alcanzó los 165.117 millones de euros, un 5,2% más que en 2023, cuando el incremento fue del 7,2%. En términos reales, esta variación equivale a un aumento del 3,5%, medio punto porcentual más que el año anterior.

    La construcción de viviendas continúa siendo el segmento más relevante dentro del mercado nacional, con un valor de 92.450 millones de euros, un 3,6% más que en 2023, y representando el 56% del total de la producción. Este crecimiento es especialmente relevante en un contexto marcado por el déficit habitacional en España, una problemática que el Fondo Monetario Internacional ha destacado recientemente, instando a acelerar la construcción para atender la creciente demanda.

    La obra civil, por su parte, sigue siendo un motor importante para el sector, impulsando el crecimiento del segmento de otros edificios y construcciones, que aumentó un 7,4%, hasta los 72.667 millones de euros (44% del total). 

    Internacionalización: clave del crecimiento

    El crecimiento en el extranjero es la noticia más destacada para las constructoras españolas. En 2024, sus ingresos internacionales superaron los 55.600 millones de euros, lo que supone un crecimiento interanual del 12,6% y confirma la apuesta por los mercados exteriores como una vía estratégica para superar los retos y limitaciones del mercado nacional.

    Esta expansión internacional permite a las empresas españolas diversificar riesgos, acceder a proyectos de gran envergadura y responder a la creciente demanda global de infraestructuras sostenibles y eficientes.

    Estructura del sector: grandes grupos y empresas locales

    El sector de la construcción en España está formado mayoritariamente por pequeñas empresas especializadas y con enfoque local. En enero de 2024, había cerca de 95.000 compañías activas en el sector, cifra que creció un 4,5% respecto al año anterior. Además, el empleo en construcción también aumentó, pasando de 1,42 millones de trabajadores en el primer trimestre de 2024 a 1,48 millones en el mismo período de 2025.

    Sin embargo, el liderazgo del sector recae en unos pocos grandes grupos constructoras que cotizan en bolsa y tienen una fuerte presencia internacional. Estos grupos concentran el 28% de los ingresos totales del sector en España y, en lo que respecta al negocio exterior, acaparan más del 95% de la facturación internacional, demostrando un dominio absoluto en la expansión global. Su participación en la producción nacional es mucho más modesta, inferior al 5%.

    Entre ellos, ACS, Ferrovial, Acciona, FCC, Sacyr y OHLA destacaron en 2024 al superar juntos una cifra de negocios de 87.700 millones de euros, con más del 80% de ingresos en mercados internacionales. Su crecimiento, especialmente en Estados Unidos, Australia y otros mercados clave, refleja su apuesta por infraestructuras sostenibles y de nueva generación, consolidando su liderazgo global y aportando dinamismo al sector.

    Tal y como se desprende del análisis de DBK, el éxito internacional de las constructoras españolas se basa fundamentalmente en su capacidad para competir en obra civil e infraestructuras, junto a una apuesta firme por la innovación y la sostenibilidad. La demanda creciente en mercados emergentes y la transición hacia modelos más ecológicos abren nuevas oportunidades para el sector.

    No obstante, la expansión global no está exenta de obstáculos: desde la adaptación a normativas locales hasta la gestión de riesgos geopolíticos y la presión por mantener márgenes en un mercado muy competitivo.

    A pesar de estos desafíos, el sector español de la construcción está bien posicionado para continuar creciendo, tanto dentro como fuera de nuestras fronteras. La combinación de grandes grupos internacionales con el dinamismo de pequeñas y medianas empresas crea un ecosistema sólido y preparado para afrontar un mercado cada vez más exigente.

  • Cómo reducir la burocracia y acelerar la construcción

    Cómo reducir la burocracia y acelerar la construcción

    Reducir la burocracia y acelerar la construcción son medidas clave para aliviar el problema de la vivienda en España, donde la oferta de inmuebles es insuficiente frente a una demanda en constante crecimiento. Esta situación, plantea, por tanto, un importante desafío para el sector de la construcción, que se presenta como una de las soluciones clave para destensar el mercado mediante la creación y promoción de nueva vivienda.

    Sin embargo, el sector enfrenta un gran problema: los trámites burocráticos. La CNMC ya alertaba de ello a principio de año, y resaltaba la importancia de simplificar estos trámites mediante la implementación de sistemas digitales que permitan gestionar electrónicamente permisos y licencias, reduciendo así los tiempos de respuesta. Además, proponía aprovechar las nuevas tecnologías, como el uso de big data, inteligencia artificial y realidad aumentada, optimizar la planificación y seguimiento de proyectos.

    Algunas comunidades autónomas, como Madrid, Baleares, Andalucía y Valencia, han comenzado a implementar medidas legislativas para solucionar esta situación, aunque su efectividad aún está por evaluarse. Esta transformación digital no solo permitiría acelerar los proyectos, sino que también representaría una oportunidad para incorporar herramientas innovadoras que impulsen una construcción más eficiente y sostenible a largo plazo.

    Con este contexto, modelos como el BIM (Building Information Modeling) siguen ganando terreno en los proyectos de construcción, tanto a nivel público como privado, y comienzan a ser una realidad más que una promesa de futuro.

    Building Information Modeling, una nueva forma de afrontar los proyectos 

    El Building Information Modeling (BIM) es una metodología de trabajo colaborativo que centraliza toda la información de un proyecto en un modelo de información digital al que tiene acceso cada uno de los agentes que participan en un proyecto inmobiliario.

    En este sentido, el BIM representa una evolución respecto a los sistemas de diseño tradicionales basados en planos, al integrar información geométrica (3D), temporal (4D), de costes (5D), ambiental (6D) y de mantenimiento (7D).

    Además, su aplicación trasciende las fases de diseño, abarcando también la ejecución del proyecto y prolongándose a lo largo de todo el ciclo de vida del edificio, facilitando su gestión integral y contribuyendo a reducir los costes operativos.

    Así, su utilidad reside en la eficiencia a la hora de automatizar la planificación para todos los grupos de trabajo de manera sinérgica e incorpora toda la información del proyecto (de tiempos, de costes, mantenimiento, aspectos ambientales…) que puede ser corregida o editada en la plataforma de apoyo accediendo a ella de forma remota. Esta forma de trabajar presenta numerosas ventajas, como la subsanación de los defectos de manera mucho más rápida o la canalización de todas las correcciones en un mismo sistema, lo que evita los conflictos y las duplicidades.El auge de estas plataformas colaborativas está cambiando la raíz de los procesos a través de la automatización. De esta manera, se reduce el tiempo invertido en cálculos, planificación y otras tareas manuales que hasta ahora eran inexorables, disminuyendo los tiempos de trabajo. 

    En aspectos de seguridad, estas herramientas digitales también han supuesto un paso de gigante, ya que permiten anticipar situaciones peligrosas y planificar medidas preventivas, potenciando técnicas como la simulación de riesgos. A la hora de medir el impacto medioambiental del proyecto también sirve para gestionar de manera más eficiente el proceso de construcción, residuos, etc. 

    En los últimos diez años, la metodología BIM se ha ido adoptando de manera gradual en diversos países. Para algunos, su implementación se ha convertido en una prioridad estratégica para las administraciones públicas, que han promovido su uso en proyectos de obra nueva, en línea con las recomendaciones de la Directiva Europea de Contratación Pública 2014/24/UE. En el caso concreto de España, y según el informe ‘Situación BIM en España 2024’, publicado por buildindSMART Spain, su implementación crece a pasos agigantados, alcanzando el 12% de las licitaciones públicas y un 32% en organizaciones privadas. 

    Aunque es una cifra que se espera continúe en crecimiento, todavía quedan varios obstáculos para lograr una adopción que realmente suponga un cambio estructural en la manera de abarcar los proyectos de construcción: el principal es la falta de personal cualificado. Según el informe, para el 70% del personal que trabaja con estas nuevas metodologías la formación en BIM fue determinante para ser contratado.

    Por otro lado, el estudio señala otras dos preocupaciones para el sector: la diferencia de ritmos entre comunidades autónomas para su adopción, con algunas regiones adaptadas completamente a los nuevos sistemas y otras con una adopción prácticamente nula; o los costes derivados de virar toda la estrategia y adaptarse a los altos estándares normativos existentes. 

    Crowdfunding inmobiliario y digitalización: una manera de acelerar la construcción

    En los últimos años, el sector inmobiliario ha atravesado una transformación digital profunda. Los avances tecnológicos están revolucionando no solo la forma en que se construyen, comercializan y gestionan las propiedades, sino que también están introduciendo mejoras en el procesamiento de datos, la ciberseguridad o incluso la experiencia de usuario de los clientes.  

    Por otro lado, está facilitando la aparición de nuevas formas de invertir en Real Estate y que están cambiando el paradigma de lo que entendíamos por inversión inmobiliaria. La compraventa ya no es la única fórmula y no es necesario visitar un inmueble físicamente para invertir en él o deshacernos del activo para obtener una rentabilidad. Porque la digitalización ha eliminado barreras geográficas, físicas o incluso económicas en el sector, multiplicando y mejorando así el acceso a estos activos.

    Los beneficios de esta transformación se pueden apreciar en el caso concreto del crowdfunding inmobiliario, que se ha erigido como una de las recetas preferidas de los inversores minoristas a la hora de buscar rentabilidades con poco riesgo alternativas a los activos tradicionales. La digitalización es clave en esta forma de inversión participativa, ya que imprime agilidad, transparencia y seguridad a los procesos. Buena muestra de ello es la tokenización de activos, en los que gracias a la tecnología blockchain se registran derechos y rendimientos, garantizando la seguridad de las acciones.

  • Construcción industrializada: “La respuesta al actual déficit de vivienda en España”

    Construcción industrializada: “La respuesta al actual déficit de vivienda en España”

    La construcción industrializada está ganando terreno como una alternativa eficiente para atender la creciente demanda de vivienda en España. Juan Carlos Cabrero, director del Curso de Técnico Especialista en Construcción Industrializada del Colegio de Aparejadores de Madrid, lidera una de las iniciativas formativas más relevantes del sector. En esta entrevista, Cabrero analiza las oportunidades que ofrece la industrialización en la edificación, los principales desafíos a los que se enfrenta y cómo la formación especializada puede ser clave para afrontar el futuro de la construcción. Un enfoque innovador que promete transformar la manera en que se construye.

    ¿Cómo describiría el estado actual del sector de la construcción en España?

    Lo describiría como un sector en recuperación y crecimiento, tras un largo periodo en el que el porcentaje de vivienda construida ha sido muy inferior a la que necesita nuestro país. Así lo manifestó con claridad el Banco de España en su informe anual de 2023, cuantificando el diferencial acumulado entre la creación de hogares y la construcción de nuevas viviendas durante 2022 y 2023 en 375.000 unidades. Además, anticipa otras 225.000 viviendas para el periodo entre 2024 y 2025.

    Como bien sabemos en este sector, construir siempre es mucho más difícil y costoso que destruir, y cuando nuestras cifras de construcción de vivienda actual rondan las 90.000 viviendas nuevas al año, y nuestro objetivo para satisfacer la demanda de nuestra sociedad se estima en más del doble, nos enfrentamos a un desafío urgente y complejo.

    ¿Qué desafíos y oportunidades identifica para la construcción industrializada?

    La industrialización de la construcción de edificios ha sido tradicionalmente el recurso empleado en contextos de necesidad urgente de vivienda y déficit de mano de obra cualificada en el sector. Actualmente, debemos pensar también en términos de sostenibilidad ambiental, en lo relativo al consumo de energía, las materias primas y el gasto energético durante toda la vida útil del edificio; en el aspecto económico, porque debemos construir viviendas pensando en la demanda solvente real de los españoles, especialmente de nuestros jóvenes; y desde una perspectiva social, porque no puede concebirse una sociedad moderna y civilizada en la que un bien básico como la vivienda se convierta en algo inaccesible.

    ¿Qué papel está desempeñando el Colegio de Aparejadores o como ha analizado en el desafío de cubrir la demanda de 600.000 nuevas viviendas en los próximos años?

    Nuestro papel en esta cuestión es asumir un compromiso, desde todos los departamentos, con las necesidades de la sociedad, como ha hecho esta institución desde su fundación hace más de un siglo. En lo referente a la industrialización de la construcción de edificios, venimos desarrollando desde 2019 un programa de formación de postgrado en colaboración con la Fundación Escuela de la Edificación y la Universidad Francisco de Vitoria, en el que hemos sido pioneros en estructurar, ordenar y transmitir, a lo largo de seis ediciones, el conocimiento y la experiencia de profesionales y empresas líderes en la industrialización de la construcción de edificios, tanto a nivel nacional como internacional.

    “A veces, los cambios profundos en un sector suceden por convicción, lo que sería lo deseable, y otras veces porque no queda otro remedio”

    En el ámbito de la innovación, el colegio, a través de su Hub Tecnológico, apuesta decididamente por tecnologías como la digitalización de los proyectos con metodologías BIM, el empleo de drones, robots de obra, digitalización de entornos de obra por nubes de puntos, gestión documental por blockchain, e impresión 3D de componentes industrializados. Ponemos a disposición de nuestros colegiados y de la sociedad lo último disponible en conocimiento y procedimientos para el desarrollo y uso de estas tecnologías.

    La falta de mano de obra en el sector es uno de sus problemas más críticos. ¿Qué estrategias propone el Colegio de Aparejadores para atraer talento joven y fomentar la formación en la industria?

    Las estrategias se fundamentan en la comunicación de las oportunidades que ofrece nuestro sector y nuestra profesión, la formación de nuevos profesionales y el reciclaje constante de los que ya ejercemos, así como la colaboración con el colegiado en todos los ámbitos del ejercicio de la profesión. Destacaría también nuestra decidida apuesta por una reducción drástica de la alta siniestralidad laboral en nuestro sector, formando, asesorando y apoyando a los profesionales en todas las fases y circunstancias de la obra.

    El Colegio organizó recientemente el Congreso Técnico de Construcción Industrializada. ¿Qué conclusiones clave se obtuvieron y cómo impactarán en el sector?

    Tras la realización del congreso, se elaboró un completo informe de conclusiones que se puede consultar en nuestra página web. Como principales puntos, podríamos detallar la necesidad de industrializar la construcción de edificios como respuesta al actual déficit de vivienda en España, pero para que esto pueda implementarse con éxito, deberán realizarse reformas que faciliten la disponibilidad de suelo urbano y procesos que aceleren la concesión de licencias de obra.

    Asimismo, se deberán promover estrategias de colaboración público privada que garanticen la estabilidad en la demanda de componentes, fomentando la formación y la innovación. 

    Con el objetivo de implementar exitosamente la industrialización de la construcción de los edificios se promoverán estrategias de transformación digital, metodologías como el BIM y el LEAN y se considera fundamental garantizar la calidad de los componentes con documentos como los DAUs- Documentos de Adaptación al uso.

    Se fomentará también el uso de plataformas de componentes en las que los sistemas constructivos abiertos puedan ser personalizables a cada perfil de cliente y proyecto, buscando el protagonismo de la arquitectura en cada actuación y, por último, siendo lo más importante, el uso sistemas constructivos por componentes industrializados como herramienta para reducir a nivel general la siniestralidad laboral en nuestro sector.

    La construcción industrializada (CI), que traslada gran parte del proceso constructivo a fábricas especializadas, promete ahorros del 20 % al 40 % en tiempos de edificación. ¿Cree que esta ventaja será suficiente para posicionarla como una opción principal en el mercado español?

    La propia evolución de las circunstancias materiales del sector ya la está posicionando. Al final, estas circunstancias de toda índole determinan el grado de industrialización/coste óptimo dependiendo del dónde, para qué y cómo de cada proyecto. A veces, los cambios profundos en un sector suceden por convicción, lo que sería lo deseable, y otras veces porque no queda otro remedio. El sector naval se industrializó, tal y como lo conocemos durante la Segunda Guerra Mundial, momento en el que los diferentes países se estaban jugando su propia existencia, y curiosamente fue un profesional de nuestro sector quien ideó y materializó ese cambio: el constructor Henry Kaiser.

    “A veces, los cambios profundos en un sector suceden por convicción, lo que sería lo deseable, y otras veces porque no queda otro remedio”

    ¿Qué barreras enfrentan las empresas constructoras que desean adoptar modelos de CI, y cómo podría el Colegio de Aparejadores ayudar a superarlas?

    En toda la cadena de valor de la promoción y construcción de edificios, las principales barreras son las relativas a la formación y al conocimiento de los sistemas, los componentes y los procedimientos, para poder luego hacer una prescripción óptima del sistema constructivo a utilizar y materializarlo. Asimismo, hay otra barrera, que es la de generar un ecosistema de fabricantes de componentes que dispongan de una demanda estable en sus pedidos.

    ¿Qué proyectos relevantes en España respaldan la viabilidad de la Construcción Industrializada (CI)?

    Actualmente, podemos encontrar cada vez más un mayor número de proyectos en los que, en mayor o menor grado, se utilizan componentes industrializados: baños, estructuras, cerramientos o elementos volumétricos. Entre los casos destacables se incluyen los edificios de Vía Ágora en Madrid Río y Valdebebas; y el hotel B&B en Tres Cantos, desarrollado por el Grupo Casais y ACR. También las promociones que diferentes empresas desarrollan para el Plan Vive de la Comunidad de Madrid con sistemas industrializados, como Vía Ágora o Avintia, así como edificios construidos con madera por Madergia, la constructora 011h; Erro y Eugui; y los realizados con prefabricado de hormigón por asociados de ANDECE, un sistema que está ganando cada vez más protagonismo. También sobresalen construcciones con steelframe, así como numerosos colegios y restaurantes de comida rápida que incorporan componentes volumétricos. Estamos en un punto en el que ya resulta difícil destacar proyectos concretos sin dejar muchos otros en el tintero.

    En su opinión, ¿qué necesita cambiar en la normativa actual para facilitar procesos constructivos más ágiles y eficaces, como la Construcción Industrializada?

    Las reformas normativas más trascendentes son, a mi juicio, las relacionadas con la financiación y las garantías en los proyectos. En ese ámbito, las noticias más recientes indican que el trabajo realizado por la Asociación de Promotores y Constructores de España, concienciando y ofreciendo soluciones, va a llegar a buen fin en forma de reformas legislativas que consigan solucionar el problema.

    ¿Cuáles son los objetivos principales del Colegio de Aparejadores para los próximos años para este sector? ¿Cómo puede contribuir?

    De manera general, la vocación del Colegio de Aparejadores y Arquitectos Técnicos de Madrid ha sido, es y será constituirse como el punto de encuentro para todos los agentes involucrados en la gestión integral de la edificación, así como posicionar a sus colegiados como profesionales solventes y del máximo valor en el desempeño de cualquier posición y responsabilidad en el ejercicio de sus competencias vinculadas a la edificación.

    De forma particular, en el contexto del desarrollo de las nuevas tecnologías aplicadas al diseño, la construcción y el mantenimiento de edificios, el Colegio es punta de lanza en la definición de las aplicaciones reales y su integración de forma práctica en el contexto legal y técnico que regula el normal desempeño del proceso constructivo.

  • Crece la demanda de edificios y viviendas sostenibles

    Crece la demanda de edificios y viviendas sostenibles

    La conciencia sobre la sostenibilidad ha evolucionado a pasos agigantados en los últimos años, impulsando una mayor demanda de edificios sostenibles y energéticamente eficientes. Como veremos, esta tendencia no solo responde a la preocupación por el medioambiente, sino que está respaldada por una serie de beneficios económicos y fiscales, así como por el avance de tecnologías en la construcción sostenible

    ¿Qué es un edificio sostenible?

    Un edificio sostenible es aquel diseñado y construido para minimizar su impacto ambiental a lo largo de todo su ciclo de vida, desde la selección de materiales hasta su uso y eventual demolición. La sostenibilidad en la construcción implica el uso de recursos renovables, la optimización del consumo de energía, la gestión eficiente del agua, y la reducción de residuos.

    Los edificios ecológicos suelen contar con certificaciones de edificios sostenibles, que garantizan que se cumplen estándares específicos de sostenibilidad. Estas certificaciones, como Leed (Leadership in Energy and Environmental Design), Breeam (Building Research Establishment Environmental Assessment Method) o, en España, Verde (Valoración de Eficiencia de Referencia de Edificios) aseguran que el edificio cumple con criterios de eficiencia energética, calidad ambiental interior y uso responsable de los recursos.

    La creciente preocupación por el cambio climático y la escasez de recursos ha llevado a la implementación de normativas más estrictas en Europa. La nueva Directiva (UE) 2024/1275 relativa a la eficiencia energética de los edificios (EPBD, por sus siglas en inglés) establece plazos para que los edificios que no cumplan con ciertos estándares de eficiencia energética sean reformados, lo que aumenta la necesidad de construir y rehabilitar edificios sostenibles en España y en toda la Unión Europea. 

    La nueva directiva europea, en vigor desde el 28 de mayo de 2024, ayuda a incrementar el ritmo de rehabilitación de edificios de la UE, en particular, de los menos eficientes de cada país. Además, apoya una mejor calidad del aire, la digitalización de los sistemas de energía de los edificios y el despliegue de infraestructuras de movilidad sostenible. En esencia, la norma rema en la dirección de reducir de aquí a 2030 las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en el sector de la construcción al menos un 60% respecto al nivel de 2015 y conseguir un stock descarbonizado y de cero emisiones en 2050. 

    Beneficios fiscales para edificios sostenibles

    En España, la buena noticia es que un 78% de los compradores de vivienda pagaría más por una vivienda más sostenible. Según el I Observatorio sobre Vivienda y Sostenibilidad de UCI, el esfuerzo asumido llegaría al 7,25% adicional, lo que supondría un sobrecoste de 12.682 euros en una vivienda media de 100 metros cuadrados, tomando como referencia el valor tasado de la vivienda libre relativo al cuarto trimestre de 2022, que publica el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma).

    La inversión en construcción sostenible no solo tiene beneficios ambientales, sino que también ofrece incentivos económicos. En España, existen diversas deducciones fiscales y ayudas para aquellos que optan por construir o rehabilitar edificios sostenibles.

    Una de las principales ventajas es la posibilidad de acceder a deducciones en el IRPF de hasta el 60% de los costes de rehabilitación energética. Este incentivo es especialmente interesante para los propietarios que desean realizar mejoras en sus viviendas, como la instalación de paneles solares o sistemas de aislamiento térmico.

    Además, los Fondos Next Generation EU han abierto la puerta a financiamiento específico para la rehabilitación energética, proporcionando recursos para proyectos que busquen mejorar la eficiencia de los edificios existentes. Sin embargo, a pesar de la disponibilidad de estas ayudas, el desconocimiento sobre su existencia es un obstáculo significativo. Según el observatorio de UCI, un 90,7% de los propietarios ignoran estas desgravaciones fiscales.

    Tecnologías utilizadas en la construcción de edificios sostenibles

    La evolución de la tecnología ha jugado un papel crucial en la creación de edificios sostenibles. Las innovaciones en materiales y técnicas de construcción han permitido que los arquitectos y desarrolladores creen espacios que no solo son eficientes, sino que también ofrecen un entorno de vida saludable y cómodo. Algunas de las tecnologías más destacadas incluyen:

    1. Paneles solares: La generación de energía renovable es un pilar fundamental en la construcción sostenible. Los paneles solares permiten a los edificios generar su propia energía, reduciendo su dependencia de fuentes no renovables y disminuyendo la huella de carbono.

    2. Sistemas de aislamiento avanzado: Los sistemas de aislamiento térmico exterior (SATE) mejoran la eficiencia energética al mantener la temperatura interior constante y reducir el consumo de calefacción y refrigeración.

    3. Tecnología de domótica: La automatización de edificios mediante sistemas de domótica permite un control más eficiente de la energía. Estos sistemas pueden regular la iluminación, la climatización y otros recursos, optimizando su uso y mejorando la eficiencia.

    4. Materiales reciclados y de bajo impacto: La elección de materiales de construcción es fundamental para la sostenibilidad. El uso de materiales reciclados y aquellos con menor impacto ambiental contribuye a la reducción de residuos y emisiones durante el proceso de construcción.

    5. Tecnologías de gestión del agua: Sistemas que recogen y reutilizan aguas pluviales, así como la instalación de dispositivos de ahorro de agua, son esenciales para la sostenibilidad de los edificios.

    Sostenibilidad y Urbanitae

    En Urbanitae, creemos que la construcción de obra nueva puede impulsar de manera decisiva la transformación sostenible del parque de viviendas. Las nuevas promociones suelen mejorar notablemente el desempeño medioambiental de los edificios más antiguos. En cada vez más casos, la sostenibilidad, además, tiene un papel director en el diseño y la propia construcción de los proyectos inmobiliarios.

    Es el caso de nuestro proyecto Marjolin, en París. El edificio de oficinas que protagoniza el proyecto fue renovado integralmente en 2014 y está certificado con la etiqueta BBC Effinergie rénovation por su eficiencia energética, lo que garantiza no solo el ahorro energético sino una ventaja competitiva para su futura venta. Destaca también los proyectos de Allonbay Village, el primer proyecto certificado mediante el esquema Breeam Urbanismo en España por su sostenibilidad.

    En resumen, la creciente demanda de edificios sostenibles y energéticamente eficientes refleja una transformación en la forma en que se percibe la construcción y la inversión en propiedades. A medida que las normativas se vuelven más estrictas y los beneficios fiscales se amplían, la construcción sostenible se presenta como una solución viable y atractiva tanto para propietarios como para inversores.

    La adopción de tecnologías avanzadas y la concienciación sobre la sostenibilidad son factores que contribuirán a un futuro más ecológico y eficiente en el sector inmobiliario. Con la creciente presión para descarbonizar y la necesidad de adaptarse a las nuevas normativas, los edificios ecológicos están llamados a ser la norma en lugar de la excepción en los próximos años, posicionándose como una inversión inteligente y responsable en el mercado actual.

  • “La colaboración público-privada es clave para abordar el desafío de la vivienda asequible”

    “La colaboración público-privada es clave para abordar el desafío de la vivienda asequible”

    Desde hace tres décadas, Fadeco desempeña un papel fundamental como nexo de unión entre las asociaciones de promotores inmobiliarios de las ocho provincias andaluzas. Su presidente, Ignacio Peinado, aborda en esta entrevista cuestiones tan importantes en la región como la escasez de suelo urbanizado o la necesidad de superar las barreras regulatorias para impulsar un crecimiento sostenible y equilibrado. Asimismo, analiza el papel crucial de la colaboración entre el sector público y privado para garantizar el acceso a la vivienda y el desarrollo de proyectos que respondan a las demandas reales de la sociedad andaluza.

    La promoción es uno de los sectores estratégicos en Andalucía. ¿Cuál es la situación actual del sector en en la región y los principales desafíos a los que se enfrenta?

    El incremento sostenido en los precios ha generado una situación en la que muchas familias se ven obligadas a realizar un esfuerzo económico insostenible para acceder a una vivienda. Ante esta realidad, el principal desafío de la región es atender la creciente demanda habitacional. Para ello, es imprescindible agilizar los plazos de gestión que permitan contar con suelo urbanizado, el recurso esencial para dar respuesta a la gran demanda de viviendas.

    Hacer frente a la escasez de suelo finalista es uno de los grandes reclamos del sector promotor a la Administración. Una realidad que se agudiza en los grandes núcleos urbanos como Sevilla, Málaga y algunas poblaciones como la Costa del Sol. ¿Qué tipo de medidas o decisiones son necesarias?

    Son muchas las medidas que se pueden implementar; no obstante, resulta prioritario comenzar eliminando las trabas que lastran la viabilidad económica de los desarrollos de suelo. Esto podría lograrse de forma directa con una apuesta decidida de los poderes públicos incrementando las dotaciones presupuestarias destinadas a este fin. Es evidente que existe una relación inversa entre la participación del gasto en acceso a la vivienda y el fomento de la edificación, así como el peso de la vivienda protegida sobre el total. Por ello, nos preocupa ver cómo la partida dispuesta a tal fin en los presupuestos de la Junta de Andalucía se sitúa en menos del 1% del total y ha venido descendiendo desde el 1,5% del año 2009, incluso cuando entonces contábamos con un stock de viviendas amplio y precios mucho más bajos; importes que, en la situación actual, serían ya totalmente insuficientes.

    “Andalucía sufre un déficit superior a las 100.000 viviendas, tanto en régimen de protección como en el mercado libre”

    Siendo conscientes de las estrictas restricciones presupuestarias de la Administración, también planteamos otras alternativas sin cargo al erario público, como dar mayor flexibilidad en la compensación de aprovechamientos o eliminar/retrasar, hasta el inicio de las obras de urbanización, el actual aval del 7%, obligatorio al constituir la Junta de Compensación. Sin embargo, la propuesta que consideramos puede tener un mayor impacto en la activación de sectores que ofrezcan vivienda asequible en porcentajes más altos la hemos denominado IMPASS (Impulso Andaluz a Suelos Sostenibles). Esta propuesta consiste en primar con aprovechamiento, siempre para la construcción de vivienda protegida, aquellos desarrollos que se realicen con criterios ESG. Esto repercutirá también en la propia Administración, ya que tendrán menores costos de mantenimiento, una vez recepcionadas estas infraestructuras urbanas.

    En definitiva, estas iniciativas buscan aliviar las restricciones actuales y dinamizar el sector, impulsando la oferta de vivienda protegida y facilitando un acceso más justo a la vivienda para los ciudadanos.

    ¿Cómo pueden solucionarse, por otra parte, los problemas de acceso a la vivienda en la región, especialmente para los más jóvenes? ¿Qué actuaciones propone Fadeco para mejorar esta situación?

    No son suficientes soluciones puntuales; se requerirá la adopción de múltiples medidas de manera coordinada. Preocupa pensar que el problema de acceso a la vivienda de los jóvenes se agravará cuando lleguen a la edad de jubilación, si no han logrado tener una vivienda en propiedad. De lo contrario, deberán afrontar el pago de alquileres bajo un sistema de pensiones en frágil equilibrio.

    Por ello, no habría mejor opción que contar con un pacto de Estado sobre la vivienda que involucrara a las Administraciones locales, autonómicas y nacionales, para lograr, entre otros objetivos, reducir la carga impositiva que grava la vivienda o reconducir la hiperregulación.

    Siendo más realistas, a corto plazo se podría producir más vivienda protegida flexibilizando los usos de suelos y edificios existentes, aplicando esta medida tanto al alquiler como a la venta. A medio plazo, es necesaria la reactivación de sectores donde el planeamiento ya está en marcha, acelerando la tramitación de aquellos de interés estratégico para la autonomía mediante su inclusión en la oficina aceleradora, o activando el mecanismo excepcional de declaración de emergencia habitacional, que permita actuar de forma inmediata, como en situaciones extraordinarias, tales como inundaciones o pandemias.

    ¿Cómo valora las iniciativas de vivienda pública y protegida en Andalucía? ¿Cree que son suficientes o se podrían implementar nuevas medidas?

    La iniciativa pública en materia de vivienda en Andalucía es prácticamente testimonial. La principal medida para mejorarla pasa, necesariamente, por incrementar las dotaciones presupuestarias destinadas a políticas de vivienda, las cuales resultan completamente insuficientes para atender la demanda actual. En este sentido, el presupuesto que la Junta de Andalucía destina a vivienda es del 0,2% del PIB, muy por debajo del objetivo marcado por la Unión Europea, que lo cifra en un 0,4%. Algunos estudios ponen claramente de manifiesto esta situación y cuantifican en más de 7.000 millones de euros la inversión pública necesaria para desarrollar 200.000 viviendas en los próximos años.

    ¿Cómo pueden colaborar los promotores privados con el sector público para mejorar la oferta de vivienda asequible?

    La colaboración público-privada se ha convertido en una herramienta clave para abordar el desafío de la vivienda asequible, permitiendo a las Administraciones y a las empresas privadas trabajar juntas para financiar, construir y gestionar viviendas asequibles. Esta colaboración combina recursos que permiten optimizar los siempre escasos fondos públicos destinados a la promoción de viviendas e integra el conocimiento de ambos sectores para maximizar el impacto social y económico.

    “Es imprescindible agilizar los plazos de gestión que nos permitan contar con suelo urbanizado”

    Pese a ello, la colaboración público-privada en materia de políticas de vivienda se ve obstaculizada por el entorno regulatorio y la falta de incentivos económicos y financieros dirigidos a la oferta. Por ello, desde Fadeco reclamamos la adopción de medidas que fomenten esta colaboración, principalmente orientadas a simplificar procesos y garantizar la seguridad jurídica, no solo en la edificación, sino también en la gestión del suelo y la ejecución de obras de urbanización, incorporando programas de ayudas públicas para la compra de suelo, la urbanización y la construcción de vivienda asequible o VPO, tanto de iniciativa pública como privada.

    De igual forma, trabajamos para lograr la incorporación de programas de permutas de suelo público no desarrollado por suelo urbano privado, permitiendo a las Administraciones poner en marcha viviendas en un menor periodo de tiempo. Asimismo, buscamos evitar que las cargas externas de los sectores paralicen indefinidamente su desarrollo debido a la inviabilidad de su ejecución.

    La nueva Ley de Vivienda de Andalucía, que previsiblemente entrará en vigor a partir de 2026, tiene como puntos clave la vivienda de precio asequible, el acceso de los jóvenes y el incremento de la oferta. Andalucía se ha convertido en la primera comunidad autónoma en crear su propia normativa en esta materia, tras iniciar la tramitación del anteproyecto de ley. ¿Por qué se ha desmarcado Andalucía de la ley de vivienda estatal?

    En mi opinión, la ley estatal es excesivamente intervencionista al optar por la hiperregulación en lugar de incentivar. La consecuencia ya se observa en algunas comunidades que la aplican desde hace un año. Aunque puede ser pronto para conclusiones definitivas, hasta ahora solo ha reducido la oferta de viviendas en alquiler e incrementado los precios. Además de las dudas sobre su constitucionalidad, al invadir competencias autonómicas, es una ley demasiado enfocada en el control de precios y sanciones, en lugar de fomentar la construcción de más vivienda pública y privada, lo que podría afectar negativamente la inversión inmobiliaria.

    La demanda de viviendas industrializadas, inteligentes y sostenibles está en auge. ¿Cómo están respondiendo los promotores a estas nuevas tendencias?

    La apuesta por la construcción de viviendas inteligentes y sostenibles no solo es una responsabilidad social, sino también una estrategia de negocio inteligente. La creciente demanda por parte de los compradores, que buscan hogares más ecológicos y saludables, está transformando el mercado inmobiliario. Invertir en sostenibilidad también atrae inversores comprometidos con criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza), lo que posiciona a la empresa en un lugar competitivo dentro del sector. Construir de forma sostenible contribuye al cumplimiento de las normativas medioambientales cada vez más estrictas, evitando posibles sanciones futuras y garantizando la viabilidad de los proyectos en el largo plazo.

    Desde Fadeco, consideramos que la apuesta por la sostenibilidad no debe limitarse a las propias edificaciones para que sean eficientes y sostenibles. Apostamos por la sostenibilidad desde el origen, desde la fase de urbanización de los terrenos. Por ello, una de nuestras propuestas consiste en primar con un mayor aprovechamiento –siempre para la construcción de vivienda protegida– aquellos desarrollos urbanísticos que se realicen con criterios ESG. Esto repercutirá, además, en la propia Administración, ya que, una vez recepcionadas, los costes de mantenimiento de estas infraestructuras urbanas serán menores.

    Apostar por la construcción de viviendas industrializadas ofrece una serie de beneficios clave. En primer lugar, se logra una reducción significativa de los tiempos de ejecución, ya que los procesos de fabricación de módulos o componentes en fábricas permiten un mayor control y eficiencia, acortando los plazos de entrega de las viviendas. Esto no solo optimiza los costos operativos, sino que también permite aumentar la rotación de proyectos y, por ende, la rentabilidad.

    Además, la industrialización reduce el margen de error y mejora la calidad de las construcciones, dado que minimiza las imprecisiones típicas de la construcción tradicional. Esto se traduce en menos reparaciones, generando un ahorro adicional. A nivel estratégico, la vivienda industrializada es una solución que responde a la demanda de sostenibilidad, con procesos más eficientes en el uso de recursos y menor impacto ambiental, lo que puede posicionar a la promotora como innovadora y comprometida con la construcción del futuro.

    ¿Cómo visualiza el futuro del sector inmobiliario en Andalucía y en España en los próximos cinco años?

    Si se toman las decisiones adecuadas, Andalucía podría convertirse en un referente de desarrollo urbano sostenible e inclusivo, donde la colaboración público-privada desempeñe un rol crucial.

    Aunque la coyuntura actual es compleja, creemos que hay margen para crecer y adaptarse, impulsando proyectos que respondan a las necesidades reales de la población y fomenten una mayor accesibilidad a la vivienda. Si logramos superar los obstáculos regulatorios y mejorar la disponibilidad de suelo urbanizado, el sector inmobiliario en Andalucía experimentará un crecimiento sostenible y positivo en los próximos años.

  • «Los bancos han visto una oportunidad en los métodos modernos de construcción»

    «Los bancos han visto una oportunidad en los métodos modernos de construcción»

    La edificación y la construcción han dado un giro de 180 grados en los últimos años. El contexto lo requiere. La sostenibilidad y los criterios ESG se han impuesto –por necesidad– en el sector inmobiliario y nos han hecho repensar las formas en las que invertimos y en las que construimos. Y la madera puede formar parte de la solución. Bien lo saben en Woodea, constructora de triple impacto de baja huella de carbono, basada en la industrialización por componentes, procesos LEAN y digitales, que apuesta por la madera técnica como material central de sus proyectos de construcción. Pablo Medina di Fiori, COO y co-founder de Woodea, nos habla en el blog de Urbanitae sobre el presente y futuro del sector de la edificación y cómo se afronta desde la compañía. 

    ¿Cómo surge la idea de Woodea?

    El proyecto de Woodea nace en el seno de Zubi Labs, el impact venture builder de Zubi, un grupo de empresas de impacto formado por un equipo de personas comprometidas con una misión: la resolución de retos sociales y ambientales para construir un futuro mejor, liderado por el emprendedor e inversor de impacto Iker Marcaide. 

    Uno de los proyectos del grupo es Barrio La Pinada, el primer ecobarrio cocreado por sus futuros habitantes y que nos planteó el reto de construir más de mil viviendas y hacerlo de la forma más sostenible, generando un triple impacto positivo: social, ambiental, económico. De este potente reto nace Woodea. 

    ¿Cuáles son los principales retos que enfrenta la industria de la construcción en términos de sostenibilidad?

    Desde el punto de vista de la economía del carbono se está generando un cambio de paradigma. Hasta hoy nadie tenía en cuenta las variables del carbono en nuestras construcciones. Las ciudades se construyen principalmente con dos materiales, acero y hormigón, que han permitido un desarrollo a la humanidad en un contexto ambiental diferente. Tanto el acero como el cemento son muy demandantes de energía, provocando altas emisiones de gases de efecto invernadero en su producción; no en vano representan el 8% de la contribución a los gases de efecto invernadero (GEI) mundial. Para tomar dimensión, si el sector de la construcción fuera un país, en términos de emisiones de GEI estaría en el tercer puesto, solo detrás de EEUU y China.

    Por otro lado, nos enfrentamos a la amplia demanda de vivienda. En el caso de España, según la Estrategia para la rehabilitación energética de la edificación, son necesarias 4,2 millones de viviendas. Por contrapartida, según Dolores Huerta, directora general de Green Building Council España, “con la actual huella de carbono de los edificios, y con el presupuesto del que dispone el sector de la construcción español entre 2021-2050, solo se podrán edificar 300.000 viviendas nuevas en ese período”. 

    Y, en tercer lugar, destacaría la necesidad de agua y arena, materiales extraídos de la naturaleza. El sector de la construcción es responsable del 16% del total de agua que se consume en el mundo, según el CSIC. Por otro lado, la arena es el recurso más usado del mundo después del agua. Representa más de dos tercios de todo lo que se extrae de la tierra.

    ¿En qué punto se encuentra la construcción industrializada? ¿Es un buen paso para la rehabilitación de nuestro parque inmobiliario?

    Hace tres años era impensable que pudiéramos hablar en los términos tal y como lo estamos haciendo en la actualidad, si bien es cierto que el informe de McKinsey de 2020 The next normal in construction ya marcaba la industrialización como uno de los elementos disruptivos. Las principales ferias del sector, como Rebuild o Construmat, tienen grandes espacios dedicados a la industrialización, madera y sostenibilidad, lo que está contribuyendo a acelerar el proceso. 

    Por otro lado, las políticas públicas de concursos han incorporado en sus bases estos dos enfoques, industrialización y sostenibilidad, contribuyendo a la construcción en madera como solución. Del mismo modo, pese a que aún queda camino por recorrer, en lo que a financiación se refiere, ya estamos viendo como entidades bancarias han visto en los métodos modernos de construcción una oportunidad. 

    «La madera transforma los edificios en un elemento sano donde trabajar o habitar» 

    Si hablamos específicamente de rehabilitación, el mercado está desarrollando componentes y sistemas para aplicar a esta actividad, alineados con los objetivos de la UE. Desde Woodea no sólo pensamos en industrialización, vamos un poco más allá. Nuestra visión está orientada a la construcción por componentes o kits of parts. Sobre este enfoque el sector está en una fase muy inicial, reconoce la oportunidad de desarrollo de componentes, pero no hay una oferta nutrida de ellos. Esta visión de componentización que en un principio aplicamos para obra nueva es fácilmente replicable en rehabilitación. Es por ello que este ámbito de actuación no está en el road map inmediato, pero sí a medio-largo plazo. Es mucho más eficiente desde el punto de vista de la huella de carbono reconstruir y aprovechar un edificio que hacerlo desde cero.

    Partís de la madera como vuestro principal material de construcción. ¿Qué ventajas tiene la madera frente a otros más convencionales?

    Sostenibilidad, eficiencia energética, ligereza, resistencia, reducción en los tiempos de construcción… Las ventajas son innumerables. La madera, por su perfección y flexibilidad y junto a la tecnología, hoy es un material que transforma los edificios en un elemento sano donde trabajar o habitar. Si hablamos específicamente de las ventajas de la madera en la construcción de viviendas industrializadas, podemos mencionar principalmente su carácter renovable y sostenible, lo que nos permite pasar de materiales extractivos (arena, cementos, arcillas) a otros que se cultivan o reutilizan, como la madera, restos de paja, cáñamo o residuos de otros procesos. 

    ¿Se tiene la percepción de que los proyectos de madera son más costosos?

    Esa es la percepción general, aunque no es del todo acertada. Corresponde a un escenario anterior, con un mercado muy incipiente, con pocos técnicos que conocían el sistema y ciertas fricciones con el material a la salida de la pandemia. Si los hacemos a la misma calidad prestacional, térmica, demanda energética, calidad de la vivienda interior, los costes son equiparables.

    En el caso de Woodea nos estamos moviendo en una horquilla de 1.200 a 1.400 €/m2, sobre rasante, si hacemos un design and build (diseño y construcción). Aplicando las estrategias correctas, un edificio construido con una envolvente eficiente en madera, puede requerir menor carga de instalaciones (y menor mantenimiento) y por consecuencia una factura energética menor.

    También es relativo con una visión a corto-medio plazo. Muchos promotores y fondos, más allá de especialistas ESG, sólo operan con activos descarbonizados, por lo que a medio plazo (3 o 5 años) aquellos activos con alta carga de carbono embebido o de funcionamiento no tendrán liquidez. Por lo tanto, ¿qué es más caro, un edificio que se revaloriza en el tiempo o uno que se deprecia muy rápidamente en pocos años?

    Por otro lado, si lo que estamos planteando es un edificio de madera industrializado, la reducción de los plazos de ejecución, reducen los costes indirectos de la obra (grúa, casetas, instalaciones complementarias, etc.), y reducen también los costes financieros de la operación promotora, colocando al activo más pronto en mercado.

    Y por último. El sector de la construcción está saliendo de lo que se denomina sectores difusos, por lo que en poco tiempo pasará a pagar su aporte a la contaminación. A valores actuales, comparativamente un edificio de 20 viviendas ejecutado de forma tradicional, frente a uno de madera, produce una diferencia en carbono de 1.200 Tn. Esta diferencia se penalizaría con unos 96.000 € de sobrecoste. Actualmente, el precio aproximado en el mercado internacional de carbono está a  80 €/tn. 

    ¿En cuánto tiempo puede salir adelante un proyecto de construcción industrializada en madera?

    Como mencionaba antes, la optimización de los procesos de construcción tradicional para un edificio de viviendas muy bien ejecutados podía llegar a los 18 meses en métodos tradicionales.

    Un edificio industrializado en madera de 20 viviendas puede llegar a ejecutarse en 14 meses.  Hay que tener en cuenta que la industrialización se aplica en casi todos los casos en lo que se denomina “sobre rasante”, una vez que se ejecuta la cimentación que sigue siendo tradicional, y que penaliza la velocidad de construcción. A partir de ahí la estructura de madera se ensambla a una velocidad de una planta y media por semana.

    Si le echamos un vistazo a la construcción en el resto de Europa, ¿cómo está en España en términos de eficiencia energética?

    En términos de eficiencia energética, se ha reconocido a nivel europeo el peso que los edificios en su fase de construcción y uso tienen sobre el medioambiente. España ha implementado diversas iniciativas y regulaciones para fomentar la eficiencia energética en los edificios. Entre ellas se encuentra el endurecimiento del Código Técnico de la Edificación (CTE), que establece los requisitos mínimos de eficiencia energética en las nuevas construcciones, promoviendo el uso de materiales y tecnologías más eficientes, así como la instalación de sistemas de energías renovables.

    «Nos enfrentamos a corto plazo a la construcción de más de 400 viviendas planificadas en los próximos años»

    Además, se ha adoptado el estándar de certificación energética de edificios, similar al utilizado en otros países europeos. Este sistema asigna una etiqueta energética en función de su eficiencia, que va desde la letra A (más eficiente) hasta la letra G (menos eficiente). Esta etiqueta es obligatoria para todos los edificios que se venden o alquilan.

    En cuanto a la incorporación de tecnologías renovables, España ha experimentado un crecimiento significativo en la instalación de sistemas solares fotovoltaicos y térmicos, así como de sistemas de energía eólica. Estas tecnologías contribuyen a reducir la dependencia de los combustibles fósiles y mejoran la eficiencia energética de los edificios.

    Sin embargo, a pesar de estos avances, la aplicación de conceptos como el passivhaus se restringe a las zonas más extremas de la península, y solo se están viendo ejemplos de edificios pasivos en la zona mediterránea en los últimos años. 

    El concepto de eficiencia energética en términos generales es relativamente nuevo en España, reservado principalmente a cooperativas de viviendas, con ejemplos como Entrepatios en Madrid, que analizan el uso de la energía como una de las variables económicas del proyecto a todo lo largo del ciclo de vida del edificio.

    ¿Cuáles son los planes de Woodea a corto plazo? ¿Y en el futuro?

    En Woodea nos enfrentamos a corto plazo a la construcción de más de 400 viviendas planificadas en los próximos años y el objetivo de diseñar el sistema para aportar soluciones y poder construir con bajo impacto el ecobarrio La Pinada en Paterna. 

    Hemos pasado de estudiar viabilidades de edificios diseñados en hormigón y pasarlos a madera en nuestros primeros proyectos, a proyectos colaborativos, donde aportamos nuestro expertise en industrialización en madera y control de precios. Otro de los puntos estratégicos para Woodea es vincular toda la cadena de suministro, apostando por la transparencia de información mediante un ERP y una “única fuente de la verdad”, un sistema de construction cloud. 
    En la medida en que el sector vaya desarrollando los componentes –y desde Woodea colaboraremos en ello–, seguiremos incorporando compañeros de viaje que compartan nuestros valores para aplicar el sistema abaratando los precios y reduciendo los plazos de ejecución, aportando calidad final y una muy baja o nula huella de carbono de nuestros edificios. ¿El siguiente desafío? Pasar todos estos conocimientos a la rehabilitación de edificios.

  • «La construcción industrializada representa el futuro más lógico del sector de la edificación»

    «La construcción industrializada representa el futuro más lógico del sector de la edificación»

    Estos días se está celebrando en Ifema (Madrid) Rebuild, evento de referencia en la industria de la edificación. Sin duda, se ha impuesto como punto de encuentro para prescriptores y profesionales del sector, más de 20.000 personas con un objetivo común: la transformación de la construcción a través de la industrialización, la digitalización y la sostenibilidad. En el blog de Urbanitae, para saber un poco más sobre el evento y tomarle el pulso al sector hablamos con Gema Travería, directora de Rebuild. 

    El sector de la construcción tiene una intensa actividad de congresos y ferias. ¿Qué espacio cubre Rebuild?

    Rebuild recoge el propósito de la transformación del sector de la edificación. Tenemos el objetivo de instar a toda la industria a apostar por un cambio de modelo productivo teniendo en cuenta la construcción industrializada, la digitalización y la sostenibilidad. 

    Cuando hablamos de Rebuild, hablamos de soluciones y productos que pretenden dar respuestas a los retos a los que se enfrenta el sector desde un enfoque práctico y teórico, pero también con el afán de ser una herramienta útil de networking que impulse nuevas relaciones de negocios que produzcan esa necesaria transformación de la industria.

    El espacio que cubrimos y, por tanto, nuestro factor más diferencial es que tenemos la capacidad de congregar al 70% de la promoción residencial en España, así como a las empresas líderes especializadas en construcción industrializada, herramientas digitales y soluciones sostenibles para la edificación. Igualmente, los profesionales que nos visitan son decision makers, que tienen necesidades reales detrás, y que cubren todo el espectro de cada uno de los segmentos que forman parte del proceso constructivo y de reforma de edificios: desde arquitectos, arquitectos técnicos, constructores, promotores, ingenieros e instaladores hasta reformistas, diseñadores de interior, inversores y otros expertos y profesionales que están poniendo los cimientos del futuro del sector.

    2022 fue todo un éxito en cuanto a cifras de asistencia. ¿Qué previsiones tenéis para este año?

    Todo apunta a que Rebuild 2023 será un éxito, ya que si comparamos el número de firmas expositoras que reunimos en 2021 (280) con las que tenemos para esta edición (544), podemos decir que doblamos la cantidad.

    Además, cabe destacar que nuestra voluntad y la de las empresas del sector de la edificación es la de seguir innovando a partir de productos, tendencias, nuevos modelos, y tecnologías para guiar a la industria hacia un futuro más industrializado, digital y sostenible. Así, como la organización y el sector tenemos inquietudes y ambiciones similares, todo apunta a que Rebuild volverá a convertirse en el punto de encuentro en el que empresarios y profesionales se reunirán para encontrar al socio industrial con el que trabajar y hacer evolucionar su proyecto, algo que es de máximo interés para el conjunto del sector.

    En Rebuild se hace mucho hincapié en la importancia de la digitalización del sector. ¿En qué punto está?

    Actualmente el sector está adaptando la tecnología exponencialmente, ya que se ha dado cuenta de que gracias a la digitalización se reducen costes y se optimizan los procesos. Un ejemplo de ello es el que nos comparte la Plataforma Tecnológica Española de Construcción (PTEC), que indica que la incorporación de soluciones digitales especializadas en el desarrollo de proyectos puede permitir ahorros en el uso de materiales y en los tiempos de ejecución de las obras, mejorando la productividad hasta un 10% y ahorrando por semana más de 12 horas de trabajo.

    «Tenemos la capacidad de congregar al 70% de la promoción residencial en España»

    Asimismo, el uso de herramientas tecnológicas conduce a un trabajo con más precisión y eficiencia, por lo que se reducen los márgenes de error y las posibilidades de fallar, algo que acaba repercutiendo favorablemente en los gastos finales.

    También celebráis el Congreso Nacional de Arquitectura Avanzada y Construcción 4.0. ¿Cómo será la edificación del futuro?

    El Congreso Nacional de Arquitectura Avanzada y Construcción 4.0 es el mayor foro de conocimiento y tendencias de Europa, con un programa único de conferencias por el que pasarán 617 expertos internacionales en siete auditorios. Y por eso, podemos decir que es el lugar donde se va a dibujar la edificación del futuro.

    Nosotros creemos que la construcción industrializada representa el futuro más lógico del sector de la edificación. Es más ágil y permite entregar proyectos en un plazo de tiempo notablemente más reducido. También es mucho más seguro, porque se realiza en entornos controlados, y permite que el trabajador tenga mejores condiciones laborales. Además, repercute positivamente en el medio ambiente, ya que permite un mayor aprovechamiento de recursos. 

    Por todo ello, dentro de la nueva edición del Congreso se hablará de este futuro industrializado, pero también digitalizado, a partir de la implementación de modelos como BIM, y tecnologías como digital twin, smart contracts, metaverso o IA, en el que la sostenibilidad y la preocupación por la descarbonización del sector de cara al 2050 serán, igualmente, protagonistas. 

    La eficiencia energética se ha impuesto en la edificación, pero su coste sigue siendo una barrera. ¿Cómo influye en este contexto el aumento de los costes de construcción?

    Está claro que está afectando al sector, aunque no hemos sido testigos de una ruptura de la cadena de suministros que haya llegado a paralizar a la industria por completo. Nos encontramos en un periodo de inestabilidad, por lo que hay que estar atentos a la evolución de la economía a nivel comunitario. Sin embargo, este sector se caracteriza por la robustez y resiliencia, aprendidas de épocas pasadas, y tenemos mucha confianza en que se pueda capear este temporal y se puedan seguir impulsando proyectos transformadores en el ámbito de la edificación. 

    Rebuild celebra una nueva edición de Construction Tech Startup Forum. ¿En qué consiste esta iniciativa y cuáles son sus objetivos?

    Concebimos Construction Tech Startup Forum como un espacio donde las startups que lideran el uso de la tecnología para optimizar cualquier aspecto dentro del sector de la edificación puedan presentar sus proyectos delante de inversores internacionales y líderes de la industria con el propósito de impulsarlos para que sean escalables.

    El objetivo es convertir a este espacio en un lugar de referencia para el tejido emprendedor internacional en el ámbito de la edificación, a fin de que se establezcan nuevas oportunidades de negocio para estas empresas que están transformando la industria y la lleven hacia un futuro más sostenible y digitalizado.

    Además, este año y como novedad, Construtech Startup Forum, se enmarcará dentro de una jornada ConTech, que pondrá en valor la necesidad del talento emprendedor y la innovación para impulsar el futuro de la nueva edificación. Igualmente, por primera vez, Rebuild contará con Iberian ConTech Startup Challenge a la vez que recibirá a empresas emergentes provenientes de Latinoamérica, de forma que la cumbre será una puerta abierta para traer el emprendimiento de Latam a Europa.

    Desde hace unos meses está muy presente el debate sobre una inminente crisis del mercado inmobiliario. ¿Cuál es el pulso que tenéis desde el evento?

    Está claro que la coyuntura económica de 2023 es muy volátil y hay que estar pendientes de la evolución económica del continente, como decía, y de lo que se transmita por parte del BCE en cuanto a los tipos de interés. 

    No obstante, no creemos que el mercado inmobiliario se frene en España y nuestras expectativas son positivas. Por ejemplo, hay datos que indican que los españoles siguen pudiendo acceder a crédito, a pesar del alto nivel del euríbor. Esto muestra que la situación económica del país es mucho mejor que en 2008 y que el sector está preparado para afrontar en una mejor posición retos como este.

    «La digitalización se alza como respuesta sólida para atraer a mano de obra joven y femenina que nos hace falta»

    Además, ayuda a que la eventual crisis de materiales de la que se hablaba no se haya llegado a materializar, ya que se ha mantenido un flujo sostenido en el tiempo que ha impedido que se haya roto la cadena de valor. 

    ¿Hacia dónde va ahora mismo el mercado de la construcción? ¿Qué marcará el ritmo de 2023?

    Como comentaba, la edificación se encuentra en un contexto económico volátil. El entorno inflacionista, la crisis energética o la crisis de abastecimiento son factores que están provocando que la industria se encuentre inmersa en un periodo de inestabilidad y que tenga que estar muy pendiente de la evolución del escenario financiero europeo. En este sentido, el bajo endeudamiento de las familias, la vigorosidad en la creación de empleo, la falta de talento en la construcción, y la alta demanda candente de vivienda están situando a los analistas en claras dificultades para definir lo que ocurrirá en los próximos meses.

    A pesar de todo, la industria dispone de una fortaleza y robustez con la que no contaba hace unos años, de modo que esta coyuntura no tiene por qué ralentizar las operaciones que se van a realizar en los próximos meses. De hecho, los datos de venta del último trimestre de 2022 en lo referente al sector residencial son muy positivos, con un aumento del 6,9% en la compraventa de vivienda.

    Igualmente, las nuevas necesidades económicas y sociales van a provocar que modelos basados exclusivamente en el alquiler, como el build to rent, o en segmentos concretos, como el senior living o student housing registren mucha demanda, de manera que las inversiones se reenfocarán hacia estos activos.

    El sector de la construcción ha estado tradicionalmente copado por hombres, pero en los últimos años parece que se está produciendo un cambio de tendencia. ¿Cómo lo ves desde la dirección de Rebuild?

    Es un cambio que nos indica y nos corrobora la transformación que está viviendo el conjunto de la industria y que, desde Rebuild, estamos impulsando desde nuestros inicios. Como es sabido, la edificación convive con una escasez y falta de talento que está llevando al sector a reinventarse a fin de que sea atractivo para los diferentes perfiles profesionales como para todos los segmentos de la sociedad. Así, la construcción industrializada y la digitalización se alzan como respuestas sólidas para atraer a mano de obra joven y femenina que nos hace falta para, por ejemplo, cubrir los 700.000 puestos de trabajo que se necesitan con el objetivo de llevar a cabo los proyectos inmobiliarios impulsados por los fondos NextGeneration de cara a 2026.

    En el Congreso Nacional de Arquitectura Avanzada y Construcción 4.0 abordaremos esta cuestión de la mano de directores de recursos humanos de empresas líderes de la construcción de nuestro país, y de representantes de organizaciones como la Fundación Laboral de la Construcción o el Observatorio de Género e Igualdad del Consejo General de la Arquitectura Técnica de España. 

  • «La rehabilitación de edificios es una necesidad imperiosa en nuestro país»

    «La rehabilitación de edificios es una necesidad imperiosa en nuestro país»

    Desde hace tiempo, la digitalización es una obligación para el inmobiliario. Si bien este proceso aún no ha tocado techo, el avance de los últimos años ha sido incontestable. Síntoma de ello es el crecimiento de una proptech como PlanRadar, que, con más de 120.000 usuarios en más de 65 países, en 2021 aterrizaba en España. En el blog de Urbanitae conocemos a esta compañía y su propuesta con Álvaro Vega, Spain Regional Sales Manager de PlanRadar.

    Os definís como una plataforma digital para la gestión integral de proyectos de construcción. ¿Puedes contarnos un poco más en qué consiste?

    En PlanRadar damos solución a un reto que lleva presente en el sector desde hace varios años, como es la digitalización y la gestión digital de tareas, comunicación e informes. Las compañías del sector de la construcción se han dado cuenta de que necesitan modernizar su negocio y su modelo de trabajo y gestión para afrontar el futuro con perspectivas positivas y este es un problema que tienen todas las empresas a nivel global. PlanRadar, a través de su aplicación, viene a dar una solución fácil y eficaz para ayudar a resolver este reto. Por ello nuestro crecimiento ha sido tan acelerado, como consecuencia de la alta demanda que tiene nuestra solución.

    Debemos tener en cuenta que la digitalización es un componente esencial en estos mercados y no cabe duda de que cada vez cobrará mayor protagonismo. Hay que señalar que estos sectores se caracterizan por su gestión enormemente compleja, a consecuencia de la inundación de datos, que obliga a sus profesionales a tener que almacenar, categorizar y comprender toda esa información de manera rápida, sencilla y eficiente. En este sentido, la digitalización adquiere un especial protagonismo, ya que se puede obtener más información, agilidad, democratización y transparencia.

    ¿Qué es la construcción industrializada?

    La construcción industrializada es un concepto que se impone cada vez más en el sector. Se basa en la optimización y automatización de los procesos gracias al uso de las nuevas tecnologías, lo que permite disminuir los costes, ahorrar tiempos de trabajo y aumentar la producción.

    Precisamente aplicaciones como la de PlanRadar son esenciales para la construcción industrializada, ya que permiten digitalizar el proceso de obra y aumentar la eficiencia de los tiempos de construcción.

    ¿Qué perfiles de profesionales pueden recurrir a los servicios de PlanRadar?

    En PlanRadar tenemos más de 120.000 usuarios en más de 65 países, por lo que nuestra solución abarca a muchos sectores y profesionales. Entre nuestros clientes más habituales nos dirigimos a compañías constructoras, propietarios y promotores, facility managers, arquitectos e ingenieros.

    “La construcción industrializada es un concepto que se impone cada vez más en el sector”

    La rehabilitación de edificios está a la orden del día en el inmobiliario. ¿Cuáles son los ejes más importantes que deben considerarse?

    La rehabilitación de edificios es una necesidad imperiosa en nuestro país. Pensemos que de los 25 millones de viviendas que tenemos en España, más de la mitad se construyó antes de 1980 y, según las cifras del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDEA), el 84% del parque se encuentra en la escala E, F y G y precisa de una rehabilitación energética para evitar un gasto medioambiental innecesario. Pero las rehabilitaciones de edificios no solo son necesarias en España para cumplir con los objetivos sostenibles sino también para garantizar la seguridad del edificio, su habitabilidad o para facilitar la accesibilidad a todos los colectivos.

    En PlanRadar estáis presentes en más de 65 países. Echándole un vistazo al mapa, ¿qué le falta a la construcción en España para alinearse con otros mercados internacionales?

    La principal diferencia que observamos desde PlanRadar al comparar el mercado español con el resto de mercados a nivel internacional es la escasa digitalización que ha llevado a cabo el sector de la construcción español, lo que denota dos realidades: en primer lugar, la necesidad de modernización de muchas empresas para poder competir en mejores condiciones con sus homólogas fuera de España. Por otra parte, la imposibilidad de muchas compañías en España de poder acceder a una mayor eficiencia de costes y de tiempos.

    Publicasteis hace poco un informe sobre el mercado de las oficinas y las implicaciones del teletrabajo en él. También, que España era el único país que estaba tendiendo a su reducción. ¿Por qué crees que es?

    Hay que tener en cuenta que esta situación se debe a múltiples factores que afectan a la penetración del teletrabajo en España. En primer lugar, debemos tener en cuenta la estructura de la economía, ya que la mayoría de los trabajos que pueden realizarse de forma remota pertenecen al sector de los servicios. Otro factor a tener en cuenta es la entrada en vigor de la Ley del Teletrabajo, cuya aplicación ha podido desincentivar a muchas empresas la introducción del trabajo en remoto. Por último, tenemos que destacar cuestiones puramente culturales de nuestro país que pueden incidir con fuerza en esta reducción, como es el carácter social de nuestra sociedad y la importancia de las relaciones interpersonales.

    En 2022 percibimos en el mercado bastante tensión en cuanto a los precios de los materiales de la construcción. ¿Hacia dónde debe mirar la arquitectura del futuro?

    El camino que debe seguir la arquitectura se focaliza en tres ámbitos de actuación, en base al informe que publicamos desde PlanRadar en septiembre de 2022 acerca de las tendencias de la arquitectura. En primer lugar, destacamos la digitalización del sector. Muchas empresas siguen planificando sus procesos de construcción y trabajos a pie de obra con cuaderno y lápiz. Esto, aparte de constituir una gran inoperancia que imposibilita hacer más eficientes los tiempos necesarios en la construcción, ejemplifica la falta de modernización de muchas empresas del sector en España, lo que afecta a la rentabilidad o a la sostenibilidad ambiental, por poner solo dos ejemplos.

    «Las nuevas tecnologías están haciendo que el sector de la construcción sea mucho más atractivo para los jóvenes»

    El segundo ámbito en el que el sector de la construcción debe evolucionar es precisamente en la sostenibilidad y la descarbonización del sector, no solo en relación con los materiales empleados (tanto en su producción como en su distribución) sino también en una planificación más eficiente de los tiempos. En este aspecto, como hemos destacado en el anterior punto, la digitalización es la clave.

    Por último, el sector debe hacer frente a la dificultad para encontrar mano de obra especializada. El sector de la construcción en España se enfrenta a una grave escasez de mano de obra. Según se desprende de la Encuesta a las empresas españolas sobre la evolución de su actividad del segundo trimestre de 2022 publicada en el mes de junio por el Banco de España, el 45% de las empresas de construcción declara estar experimentando problemas para encontrar personal cualificado, 4 puntos más con respecto al trimestre anterior.

    Las nuevas tecnologías digitales están transformando el negocio de la construcción, ayudando a los equipos a trabajar de forma mucho más eficiente. Y también están haciendo que el sector sea mucho más atractivo para los jóvenes con conocimientos de tecnología que demandan puestos de trabajo más digitales.

    Sin duda sois una proptech referente en lo que se refiere a la digitalización del inmobiliario. Desde vuestra perspectiva, ¿a qué debemos atenernos en 2023? ¿Sigue instalado el pesimismo entre los expertos?

    Como hemos tratado anteriormente, la digitalización del sector, la crisis de mano de obra especializada o el incremento de los costes de las materias primas y de la energía son retos que afronta el sector de la construcción en estos momentos, algunos de ellos más coyunturales y otros extendidos en el largo plazo. En el caso de los precios de la energía, la guerra en Ucrania marca notablemente la evolución de estos, por lo que es esperable que, hasta que no haya una solución al conflicto, no será sencillo encontrar una estabilidad en los precios.

    En cuanto al precio de los materiales, es evidente que el colapso de la cadena de suministro a raíz de la pandemia ha afectado considerablemente al precio de los materiales de construcción y las consecuencias de las sanciones derivadas por la guerra de Ucrania han agravado aún más esta situación. Aun así, hay previsiones que indican que los costes de construcción están cerca de alcanzar su máximo y se cree que el sobrecoste actual que el sector lleva cargando los últimos meses pueda llegar a sobreponerse en 2025. De hecho, tras la fuerte subida de precios en 2021 y 2022, se prevé que la disminución de la presión inflacionista en las materias primas y en los problemas con la cadena de suministro y producción de material permita ayudar a poner fin a este crecimiento de costes en la construcción más allá del 2022.

  • ¿Por qué funcionan los proyectos de Urbanitae?

    ¿Por qué funcionan los proyectos de Urbanitae?

    El Índice de Actividad de la Construcción (IAC) ha entrado en terreno negativo en España. Es verdad que la perspectiva en nuestro país es mejor que en el resto de Europa, pero ¿es preocupante este dato? La respuesta es… depende para quién. «En Urbanitae, la selección de proyectos tiene un sesgo oportunista –explica José María Gómez-Acebo–, es decir, seleccionamos proyectos que, por sus características ofrecen seguridad en cuanto a un nivel elevado de preventas, una ubicación atractiva, unos costes controlados y un plan de negocio sólido con un promotor de primer nivel». El director de Clientes Institucionales de Urbanitae considera que, aunque el sector «no va a ir tan bien como en 2022, no se va a parar»: la clave es encontrar oportunidades con cimientos sólidos.

    Así, no cabe descartar nuevos proyectos en el sector de las oficinas, que en 2022 volvió a cifras de antes de la pandemia. «Es verdad que 2022 ha sido un buen año, sobre todo porque durante la pandemia hubo bastantes dudas sobre el futuro de este sector. Sin embargo, en 2022 se ha visto que las empresas quieren seguir teniendo a la gente trabajando conjuntamente». Urbanitae está especializada en residencial, pero cabría un proyecto de este tipo. Como explica Gómez-Acebo, «aquí lo que buscaríamos son inversores que se quedaran con el activo a largo plazo y que nuestros inversores pudieran tener una salida a corto plazo, o bien proyectos de rentas. No es algo que descartamos».

    Urbanitae ya tiene cierta experiencia en el sector, con el proyecto The Haus, que ofreció una TIR del 29% a nuestros inversores.

    Puedes escuchar la intervención completa de José María Gómez-Acebo en A Media Sesión, de Radio Intereconomía, a continuación.

  • La construcción remonta y supera el nivel de 2019

    La construcción remonta y supera el nivel de 2019

    Los niveles de construcción de 2022 han superado a los de 2019, antes de la pandemia. Esta es la conclusión a la que ha llegado el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (CSCAE), según los datos de visado del Barómetro de arquitectura y edificación del tercer trimestre. Así, pese a la inflación y el escenario internacional, en los nueve primeros meses del año la superficie visada se ha incrementado en un 3,7% respecto a 2021. Pasa de 24.7 millones de metros cuadrados a 25,6 millones. 

    Es destacable el número de viviendas visadas para rehabilitación, cuyos datos también recoge el estudio. Hasta el mes de septiembre, estas aumentaron un 13%, lo que supone casi 3.000 viviendas más que en 2019, antes de la pandemia. Las viviendas rehabilitadas han pasado de 23.001 unidades a 25.999. Al igual que sucede con la superficie visada, de julio a septiembre se produjo un descenso de un 12,7%, tasa que no impide que el dato siga siendo superior al de 2019. Es julio el mes en el que la caída se acentúa más, remontando ya los visados a partir de agosto. 

    En términos de superficie, incluyendo tanto la rehabilitación residencial como la no residencial, esta aumentó un 7,5% hasta septiembre, con 6.292.319 m2 en total. Como apunta el informe, este porcentaje se duplica si se compara con la tasa de 2019, lo que supone un crecimiento comparado de un 18,5%. De igual forma, la variación porcentual a la baja más acentuada se produce en el mes de julio. Aunque la superficie visada entre este mes y septiembre disminuyó un 0,5% anual, sigue siendo un 2,9% superior a la registrada en prepandemia, en el mismo periodo de 2019. 

    Por su parte, el número de viviendas de obra nueva visadas también se ha incrementado respecto a 2021, en este caso en un 2,1%. De nuevo, el dato de 2022 también es positivo en comparación al registrado en 2019, suponiendo un incremento de un 3,7%. En esta ocasión también se ha percibido una ligera variación porcentual en verano, que supuso de julio a septiembre un descenso de un 4,1%. De toda la obra nueva, más de 14 millones de metros cuadrados corresponden al residencial, segmento que ha crecido un 1,8% respecto a 2021.

    El crecimiento de la construcción de obra nueva residencial se ha repartido de forma heterogénea a lo largo del país. Así, las comunidades que han registrado un mayor incremento son las Islas Baleares (50,3%) y Canarias (50,1%), seguidas de Cataluña (18,1%) y Andalucía (12,1%). Por el contrario, otras regiones han registrado descensos respecto al año anterior, como Asturias (-63,7%) o Cantabria (-41,2%).

    Los profesionales, más optimistas en la rehabilitación

    El estudio, que se basa en una encuesta a arquitectos profesionales, recoge también la percepción del sector respecto a su futuro próximo en 2023. Así, los encuestados se muestran más optimistas en cuanto al sector de la rehabilitación que al de la obra nueva. Desde esta premisa, el 40,57% de los profesionales cree que el volumen de operaciones mejorará a lo largo del primer semestre de 2023, frente al 26,73% que piensa que descenderá. Desde el CSCAE explican que esto podría deberse al impulso de los fondos europeos Next Generation destinados a las ayudas a propietarios.

    El 40% de los encuestados por el barómetro declara que su actividad profesional mejoró de 2021 a septiembre de este año y un 29,42% afirma que se mantuvo estable. En este interés por la variación del volumen de trabajo de un año a otro, y en coherencia con las previsiones de 2023, los profesionales vuelven a mostrarse más positivos con el sector de la rehabilitación que con el de la obra nueva, pues casi uno de cada dos encuestados ha referido una mejoría en su actividad respecto al año pasado.

  • ¿Te gustaría tener una vivienda industrializada?

    ¿Te gustaría tener una vivienda industrializada?

    En el mercado inmobiliario hemos asistido a una evolución de no retorno y el sector de la construcción no ha quedado atrás. Un ejemplo de ello bastante evidente son las viviendas industrializadas, que podrían estar marcando el camino de la vivienda y la habitabilidad del futuro. Así, estas se han abierto paso en el inmobiliario con un objetivo claro, el de satisfacer la demanda de vivienda sostenible.

    Las viviendas industrializadas responden a esa exigencia del sector por la que se busca un proceso de construcción con un menor impacto medioambiental. Pero también a la demanda de los usuarios que quieren espacios más eficientes energéticamente y que se adapten a sus necesidades. Como su propio nombre indica, las viviendas industrializadas son casas que se construyen –o más bien se producen– en entornos industriales, en contraste con el concepto de vivienda convencional.

    Si nuestros hábitos de vida han cambiado, es fácil pensar que también lo estén haciendo nuestras casas. Por extensión, la forma en la que construimos también puede ser diferente. Este es precisamente el punto de partida de las viviendas industrializadas. Su construcción –off-site– parte de una premisa sencilla: su construcción no se limita al espacio reservado para su edificación, porque no están concebidas para ello. 

    ¿Qué ventajas tienen?

    La fabricación de viviendas industrializadas permite que gran parte de sus elementos, principalmente los externos, sean elaborados industrialmente para luego ser trasladados, habilitados y ensamblados. Además, estas también se fabrican a partir de elementos ya preindustrializados, lo que permite disponer de líneas de montaje en paralelo que agilizan la fabricación. Aproximadamente el 80% de la vivienda se produce en las naves industriales. Pero, lo más importante de todo: ¿qué ventajas ofrecen?

    • Menores tiempos de ejecución y entrega. Aunque la promoción de viviendas de obra nueva es cada vez más ágil, la ejecución de las viviendas industrializadas, al no pasar por un proceso de construcción per se, es mucho más rápida. Además, son más fácilmente replicables.
    • Costes de producción más bajos. Una producción más ágil también se traduce en unos costes de producción más bajos, lo que luego repercute en el precio. Muchas de estas viviendas no solo son más sostenibles, sino también más baratas. Sin embargo, su precio dependerá de factores como el tamaño o el grado de personalización, que suele admitir mucha flexibilidad en su construcción.
    • Márgenes de error reducidos. Al pasar gran parte de la estructura por un proceso de ensamblaje, las posibilidades de error son más reducidas. Esto sigue siendo compatible con la personalización de las viviendas, lo que las diferencia de las casas prefabricadas, que tienden más a la estandarización. En este sentido, las viviendas industrializadas se encuentran a medio camino entre las casas prefabricadas y las tradicionales. 
    • Mayor sostenibilidad. Por lo general, las viviendas industrializadas son más sostenibles que las tradicionales. Esto se debe al bajo impacto ambiental de su construcción. principalmente por la gestión de los residuos, que son más fáciles de asimilar.

    Las viviendas industrializadas en España

    El crecimiento de las viviendas industrializadas en España de los últimos años es lento pero sostenido. Por el momento, solo representan un 1% del conjunto de viviendas españolas, en contraste con otros países europeos, como en Holanda, donde estas suponen el 50% de las viviendas, o en Alemania, donde ya alcanzan el 9%. No obstante, las perspectivas de crecimiento en la próxima década son muy positivas. Se calcula que antes de 2030 podrían representar el 40% de las nuevas viviendas.

    Una de las compañías que más proyectos ha sacado adelante por el momento es Aedas Homes, de la mano de la constructora Bauen, que trabaja con un sistema modular 3D. La inmobiliaria ha puesto en marcha 12 promociones con más de 100 viviendas, pero ya tiene en mente que al menos en 2023 el 25% de las viviendas que entreguen sean industrializadas. Algunas otras de las promotoras más punteras en construcción de viviendas industrializadas son Culmia, Worldmetor o Inarquia, que llevan ya años trabajando en la que se perfila como la nueva casa del futuro.

  • ¿Qué pasa si un proyecto de Urbanitae no sale adelante?

    ¿Qué pasa si un proyecto de Urbanitae no sale adelante?

    El sector inmobiliario sigue muy bien considerado por los inversores. Tendemos a identificar ladrillo con vivienda, pero hay más segmentos que pasan un buen momento. Por ejemplo, los data centers. Hace poco, el fondo alemán Aquila anunciaba un proyecto de este tipo en Barcelona. «Es un tipo de activo que da mucha rentabilidad –explica Diego Bestard–, así que no lo descartamos. Si pudiéramos coinvertir con algún player grande del sector lo haríamos, porque nuestra intención siempre es traer toda la tipología de la inversión inmobiliaria al pequeño inversor»

    Todo ello en un contexto de dificultad, que al encarecimiento de los materiales y la energía suma la falta de mano de obra en la construcción. «Está siendo complicado, hay mucha demanda compradora y poca oferta, y hay poca oferta por varias razones –señala el CEO de Urbanitae–. Primero, porque las condiciones de financiación para los promotores son mucho más restrictivas de lo que fueron hace 10-15 años; los promotores también son mucho más cautos, y por la inflación salarial en el sector» debida a esa escasez de mano de obra.

    Bestard explica que ello no ha supuesto hasta la fecha más que alguna «dificultad de ralentización, pero nada serio». Pero ¿qué ocurriría con el dinero de los inversores si un proyecto no saliera adelante? «La totalidad del dinero levantado en la plataforma se devolvería a los inversores. Por ley, el dinero de nuestros inversores no está nunca en Urbanitae, sino en una entidad externa que es la que se encarga de gestionar los pagos».

    Escucha la intervención completa de Diego Bestard en A Media Sesión, de Radio Intereconomía, a continuación.

  • «En EEUU la construcción en madera es la norma»

    «En EEUU la construcción en madera es la norma»

    El sector inmobiliario también innova con un ojo puesto en la sostenibilidad. Así lo demuestra el proyecto Fioresta de Aedas Homes en Alicante, el primero de la promotora construido con estructura de madera. Entre sus ventajas, se cuenta un reducido consumo energético, sus excelentes cualidades como aislante térmico y acústico y una huella ambiental mínima en lo que hace a emisiones de CO2.

    Aunque «es bastante atípica en nuestra cultura, la construcción con madera y entramado ligero es la más común en Estados Unidos», señala Diego Bestard. Ahora bien, el CEO de Urbanitae duda que la madera se convierta en el estándar: «Creo poco probable que veamos grandes promociones con estructura de madera».

    Bestard también se hace eco de los efectos de la subida de tipos de interés en Estados Unidos. Las medidas de la Fed han encarecido las hipotecas y hecho que algunos compradores potenciales se queden fuera del mercado, reduciendo las ventas. Bestard comenta que, en España, «venimos de una época en la que hay muchísima más demanda que oferta», aunque matiza que una subida de tipos «tiende a enfriar un poco el apetito».

    Diego Bestard anuncia nuevos proyectos próximamente y afirma que Urbanitae está «en el buen camino» para lograr el objetivo «aspiracional» de los 100 millones de euros de financiación en 2022. «La demanda del lado inversor podría asumir esos 100 millones con creces».

    Escucha su intervención completa en Radio Intereconomía a continuación.

  • «Todo indica que Urbanitae crecerá un 300% en 2022»

    «Todo indica que Urbanitae crecerá un 300% en 2022»

    Junio ha sido un buen mes para el sector inmobiliario, en el que trabajan 1,5 millones de personas. Es un dato relevante porque muchas constructoras se quejan de falta de mano de obra. «Tenemos más de 50 promociones activas y hay mucho más ruido que realidad», comenta Diego Bestard. El CEO de Urbanitae admite que el coste de los materiales y la escasez de algunos perfiles sí ha afectado a alguno de los proyectos de la plataforma, «pero para nada es algo que nos preocupe a nivel generalizado».

    El sector inmobiliario sigue, de hecho, atrayendo atención. Cada vez son más los fondos, como el belga DPAM, que pujan por el residencial. «A nosotros nos viene muy bien, porque lo que hacen estos fondos es comprar activos inmobiliarios: nosotros nos dedicamos a producirlos y luego venderlos», señala Bestard.

    El CEO de Urbanitae hace balance de los seis primeros meses del año, en que la compañía ha superado la facturación de todo 2021. «Todo indica que este año vamos a crecer alrededor de un 300%… La dinámica de mercado indica que podríamos hacer hasta 50 o 100 veces la producción que estamos haciendo ahora mismo y todavía habría mercado». Entre los retos para Urbanitae en lo que queda de 2022, traer activos en rentabilidad.

    Puedes escuchar la intervención completa de Diego Bestard en Radio Intereconomía a continuación.

  • La construcción presume de alta tecnología

    La construcción presume de alta tecnología

    Aunque la transformación digital ha tardado en llegar al sector inmobiliario, los avances son más notables de lo que a veces creemos. No hay más que fijarse en el crecimiento del proptech, la ubicuidad de los data centers o el éxito de los iBuyers. Pero hay mucha tecnología, también, en la propia construcción. 

    De hecho, el propio hormigón se está modernizando. Y es que unos investigadores de Singapur han logrado crear este material de construcción sin arena. En su lugar, han utilizado una materia prima mucho más abundante: cristal reciclado. El resultado, por ahora, es un banco de unos 40 cm de altura, fabricado mediante impresión 3D, que cumple todos los estándares. 

    En su informe Transform with technology la consultora JLL recoge otras innovaciones que cambiarán tu perspectiva del sector inmobiliario, que complementamos con otros avances más prosaicos. El hormigón, ese material cuyos orígenes se remontan a los mayas, vuelve a ser protagonista en este listado, y por razones distintas a las ya avanzadas…

    Grafeno

    Este material, consistente en una capa de átomos de carbono organizados de forma hexagonal –con estructura de panal– es considerado uno de los más fuertes de todo el universo. Según JLL, su resistencia es 100 veces la del acero. Además, es transparente, flexible, impermeable y conduce la electricidad. Su uso en la elaboración del hormigón podría mejorar la sostenibilidad de la industria. No es de extrañar que sus descubridores, dos científicos de la Universidad de Manchester (Reino Unido), fueran galardonados con el Premio Nobel de Física en 2010.

    Firma electrónica

    De nuevo, esta tecnología es moneda corriente en muchos ámbitos de la economía y el día a día. La premisa es muy simple: firmar documentos relevantes –como la contratación de un seguro– sin tener que desplazarse y con la misma fiabilidad o más que en persona. Todo el que conoce de cerca el mundo inmobiliario sabe que las firmas son una parte muy relevante de casi cualquier transacción. Por eso, la aplicación de la firma electrónica ofrece muchas ventajas. Además de ser digital y online, brinda más seguridad, ya que permite registrar cuándo y dónde se firmó un documento; también es más eficiente en tiempo y en recursos, ya que evita enviar y recibir documentos.

    Hormigón marciano

    Antes de nada, hay que aclarar que el apellido de este hormigón no radica en su proveniencia. Refleja, más bien, una característica importante: su producción no requiere agua, lo cual es muy conveniente si algún día construimos algo en Marte. En su lugar, se emplea azufre. Aunque no aún en el planeta rojo, el hormigón marciano ya se usa en áreas como la fontanería o el paisajismo. Cuenta JLL que, sometido a la gravedad marciana –un 38% de la terrestre– ha probado ser igual de resistente que el hormigón convencional. Y, además, solo tarda dos horas en fraguarse, en lugar de 28.

    Construcción ‘offsite’

    La idea no es del todo revolucionaria: todos hemos visto edificios modulares generalmente destinados a usos temporales. Sin embargo, la construcción offsite o fuera del sitio tiene que ver más con la aplicación de técnicas modulares y otras para lograr edificios permanentes. En esencia, se trata de adelantar el máximo trabajo posible para que la construcción propiamente dicha consista más bien en el ensamblaje de elementos que en la edificación desde cero. Aquí intervienen técnicas como el ya mencionado BIM e incluso avances como la impresión 3D. Este enfoque tiene mucho recorrido aún, pero para ver su potencial basta admirar la construcción, en la ciudad china de Changsha, de este edificio de diez pisos… en poco más de 24 horas.

    Fabricación digital

    La impresión 3D, también conocida como fabricación adititva, es la depositación –controlada por ordenador– de materiales en capas para crear objetos tridimensionales. No hacía mucho parecía ciencia ficción, aunque comenzó a desarrollarse en los años 70 y 80 del pasado siglo. Desde 2005, las impresoras 3D han ido apareciendo en cada vez más hogares. Y en la construcción, ¿cuál es su uso? Pues la fabricación de materiales o la impresión de edificios enteros. Combinada con la metodología Building Information Modelling (BIM), que digitaliza todo el proceso, podría marcar pronto la diferencia en la construcción en entornos peligrosos o como impulsora de la sostenibilidad.

    ‘Big data’

    Los grandes datos son otro de esos invitados que cada vez aparece en más reuniones… En realidad, la información masiva no es, en sí, una tecnología: sí lo es la capacidad de recogerla y, sobre todo, de extraer de ella conclusiones relevantes. En el mundo del real estate, esto se traduce en disponer de mejores datos para decidir, por ejemplo, dónde promover un residencial de obra nueva. Los análisis basados en big data permiten obtener datos precisos y en tiempo real sobre el nivel de precios o de delincuencia en un determinado barrio. También están detrás de los modelos de valoración automática de inmuebles (AVM, por sus siglas en inglés), que calculan el valor de una propiedad en un momento concreto a partir de la información de diferentes bases de datos. 

    Hipercélulas

    Volvemos, casi, al terreno de la ciencia ficción. JLL se pregunta si los edificios pueden construirse solos y se contesta: podrían. Las llamadas hipercélulas son cubos robóticos que cambian de forma y pueden moverse en cualquier dirección. Cada una contiene un chip que le permite conocer su entorno y comunicarse con otras células. Así, podrían emplearse para transformar espacios “en cuestión de segundos” y adaptar un edificio a las necesidades cambiantes del momento, por ejemplo, a los espacios híbridos de trabajo.

    Internet de las cosas

    Las cifras son mareantes: unos 18.000 millones de dispositivos conectados en todo el mundo mediante internet de las cosas, según Ericsson. No es de extrañar que alguno de ellos funcione en el ámbito inmobiliario. Pero empecemos por el principio: el internet de las cosas no es sino un conjunto de sensores, ordenadores y dispositivos inteligentes integrados y conectados entre sí y a una nube con el objetivo de recoger, analizar y compartir datos. En el ladrillo, las aplicaciones van desde la automatización de la construcción a los contadores inteligentes, pasando por la medición del consumo energético, la seguridad o el mantenimiento optimizado de edificios.

    Materiales autolimpiables

    Como destaca JLL, este tipo de compuestos parece idóneo para tiempos pandémicos. Las superficies autolimpiables pueden eliminar restos o bacterias de diferentes formas. Se inspiran en la naturaleza, como las patas de las salamanquesas o las hojas del loto. Ya se estudian aplicaciones, por ejemplo, en el desarrollo de hormigón autolimpiable: introduciendo materiales como el óxido de zinc o de titanio se podría acelerar la descomposición de partículas orgánicas en su superficie, manteniéndola limpia y reduciendo los costes operativos. 

    ‘Fibrabots’

    De nuevo, JLL nos pone ante un futuro que ya es casi presente: enjambres de robots que trabajan juntos para producir material de construcción. Se trata de robots muy sencillos, limitados, pero que, juntos, son capaces de llevar a la práctica un diseño sin ayuda. Los fibrabots están especializados en producir fibra de vidrio, y están siendo desarrollados en el MIT.

    ‘Blockchain’

    La cadena de bloques también tiene su lugar en el sector inmobiliario. Además de posibilitar la compra de activos virtuales en el metaverso, el blockchain tiene potencial para mejorar la eficiencia de las transacciones y mejorar la transparencia. Así, puede emplearse –ya se ha hecho– para pagar por propiedades con criptomonedas u ofertas iniciales de monedas (ICO, por sus siglas en inglés). Pero también para convertirse en propietario de un pedazo de inmueble –algo de lo que sabemos en Urbanitae– en rentabilidad, con empresas como Lofty AI. 

    Impresión 4D

    Cerramos este sorprendente catálogo con un paso más en el mundo de la impresión. La cuarta dimensión que explica ese 4D estaría en el ambiente. Es decir, la impresión 4D consistiría en fabricar objetos mediante impresión 3D pero capaces de reaccionar a variables externas, como la temperatura, para modificar su estructura o incluso autoensamblarse. JLL dice que esta técnica está aún en fase experimental, pero que tiene potencial para crear un “entorno de oficina más adaptable”.

  • ¿Ha afectado la huelga de transportes a la construcción?

    ¿Ha afectado la huelga de transportes a la construcción?

    El creciente coste de los materiales y, en las últimas semanas, los problemas ocasionados por la huelga de transportes en España, ha tenido algunos efectos en la construcción. Lo más usual es que es los promotores, ante la incertidumbre, realicen acopios iniciales, anticipándose a futuros incrementos de los precios. «Las promociones más incipientes, cuyas obras iban a arrancar estas semanas, sí se han visto algo afectadas», apunta Diego Bestard, CEO de Urbanitae. «Creemos que es un problema coyuntural 100%». En todo caso, la plataforma de inversión inmobiliaria sigue logrando hitos. La semana pasada financió su segundo proyecto de 5.000.000 €, el máximo autorizado por la ley, superando por primera vez el millar de inversores. Diego Bestard recuerda que invertir con Urbanitae es seguro en la medida en que se invierte en proyectos independientes, no en un la plataforma per se ni en una cartera, como puede ser el caso de un fondo. «Cada proyecto es un mundo, y si uno va mal, no tiene ningún tipo de efecto sobre el resto». Los resultados están a la vista de todos: las devoluciones de proyectos han cumplido las previsiones e incluso las han superado. Todo ello contribuye a que inversores y promotores tengan cada vez más interés en soluciones como Urbanitae. Escucha la intervención íntegra de Diego Bestard en el programa A Media Sesión, de Radio Intereconomía, aquí.

  • ¿Qué implicaciones tiene la opa parcial de FCC por Metrovacesa?

    ¿Qué implicaciones tiene la opa parcial de FCC por Metrovacesa?

    2022 empezó con la posible fusión entre Neinor Homes y Vía Célere aún en el candelero, operación que no llegó a materializarse. Ahora, es inevitable hablar de la opa de FCC sobre el 25% de Metrovacesa. Para José María Gómez-Acebo, director de Clientes Institucionales de Urbanitae, la operación es, más bien, «una opa de Carlos Slim que está utilizando FCC como instrumento». Gómez-Acebo razona que el objetivo último del magnate mexicano, que siempre ha tenido un gran aprecio por el inmobiliario español, podría ser la fusión con Realia, de la que ya tiene un tercio del capital. Además, Gómez-Acebo analiza los efectos de la invasión de Ucrania en el mercado inmobiliario y el comportamiento de la inversión, con el liderazgo del segmento logístico. Escucha la intervención íntegra de José María Gómez-Acebo en el programa Inversión Inmobiliaria, de Capital Radio, aquí.

  • Las constructoras medianas en España facturan 3.350 millones de euros

    Las constructoras medianas en España facturan 3.350 millones de euros

    En España operan hoy más de 87.000 empresas en el sector de la construcción. De ellas, solo 175 cuenta con una cifra de negocio superior a los 25 millones de euros. Alrededor de un centenar facturó entre 25 y 50 millones de euros en 2020: son las constructoras medianas. Un segmento que ingresó, en conjunto, 3.350 millones de euros, el 3,2% del total de la construcción en España.

    Los datos del Observatorio Sectorial DBK de Informa, publicados en marzo, dan una idea del peso del sector en España. Tras haber retrocedido un 13% en 2020 como consecuencia de la pandemia, la producción total de la construcción creció un 1% el año pasado, hasta los 107.200 millones de euros. Las empresas medianas así identificadas por DBK Informa demostraron una notable resiliencia: vieron crecer su negocio cerca de un 2% en 2020 y volvió a aumentar en 2021.

    A pesar del desplome en la compraventa de viviendas de 2020 (una caída del 17,7%), el sector residencial es el núcleo de la actividad de las constructoras medianas. Según DBK Informa, la edificación residencial supuso el 47% de los ingresos de estas compañías en 2020. A continuación se sitúa la producción de obra civil, con el 31%, y la edificación no residencial, con el 20% del total.

    El sector de la construcción es uno de los motores de la economía española. Supone aproximadamente el 12,5% del PIB y emplea a 1,3 millones de personas. Según la Fundación Laboral de la Construcción, el sector cerró enero de 2022 con un incremento del 5,1% en el número de trabajadores afiliados. Sin embargo, la Confederación Nacional de la Construcción (CNC) alertaba el pasado agosto de la falta de trabajadores. La CNC considera que harán falta 700.000 más para hacer frente a los proyectos surgidos del impulso de los fondos europeos.

    Un cóctel de adversidades

    En efecto, como informaba Cinco Días el verano pasado, la CNC esperaba un aumento de la actividad del 7% para 2021, basado en las estimaciones de la Federación Europea de la Industria de la Construcción. La Fundación Instituto de Tecnología de la Construcción de Cataluña (ITeC), en su informe Euroconstruct del pasado noviembre, se mostraba bastante optimista. ITeC cifra en el 6,5% el crecimiento del sector en España en 2021 y en el 8,0% el avance en 2022, lo que supondría un volumen un 4% superior al registrado en 2019.

    Pese al optimismo, el informe Euroconstruct señala dos causas de tensión para el sector: el aumento de los costes de construcción y la “recurrente” escasez de mano de obra. En consecuencia este 2022 “el reto clave para el futuro inmediato sea contar con suficiente oferta”. Desde entonces y, como sabemos, la guerra en Ucrania ha complicado la situacióin y enturbiado los pronósticos.

    Los problemas ya se han dejado notar. Como señala EY, el encarecimiento de las materias primas ha llevado a un aumento de los costes de construcción de más del 13% en el sector residencial. La patronal gallega Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) anunció el pasado viernes un cese de actividad por la falta de suministros. Los problemas de las industrias cementera, de hormigón y siderúrgica están entre las principales causas de la decisión, a lo que se añade el incremento de los costes de combustibles y energía.

    Ya el pasado octubre, la CNC presentó un estudio sobre el impacto del alza de los materiales. Según el estudio, cuatro de cada diez empresas se habían visto obligadas a “cancelar o paralizar sus obras”. El encarecimiento de suministros como la madera, la piedra o el cobre ha desabastecido a más del 75% de las compañías, según CNC. En total, el coste de las obras se ha disparado un 22,2%.

    En febrero de este año, el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (CGATE) esperaba un crecimiento neto de la nueva obra residencial del 49% para este año. Además, la institución confiaba en que la tendencia tendría reflejo también en los proyectos de edificación no residencial, que crecerían un 20%, y en los de obra civil, para los que vaticinaban un avance del 14%. El coste de los materiales, no obstante, se dejaría notar en una reducción de los márgenes del 13%.

    Sin duda, el sector deberá afianzar la digitalización emprendida en 2020 con motivo de la pandemia. Como señalan desde EY, “el futuro va a estar marcado por la utilización de elementos y procesos que incluyan la circularidad y un uso más eficiente de los recursos, así como la incorporación a los procesos de elementos que permitan incrementar los márgenes”.

    En Urbanitae no hemos constatado una aminoración del ritmo de proyectos. Es más, el apetito inversor y la demanda de vivienda motivaron que en febrero alcanzáramos un récord de financiación. Todo apunta a que en marzo la tendencia positiva continuará. Entra en Urbanitae.com y no te pierdas la oportunidad de invertir en nuestros proyectos.

  • Rascacielos de madera, apuesta por la sosteniblidad

    Rascacielos de madera, apuesta por la sosteniblidad

    Desde hace unos años, la madera ha ganado fuerza como elemento de construcción debido a que se trata de un recurso renovable, reutilizable y reciclable. Su empleo también ofrece numerosos beneficios para la salud como la regulación de la humedad, la temperatura y hay diferentes estudios que relacionan este material con la reducción del estrés. Asimismo, la nueva legislación que exigirá a partir de 2021 a todos los edificios de obra nueva y rehabilitados ser sostenibles con consumo energético casi nulo ha hecho que la madera se sitúe a la cabeza del ranking de los nuevos materiales ecológicos de construcción.

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