Las Islas Canarias y las Islas Baleares siguen situándose entre los destinos más atractivos para la inversión hotelera vacacional en Europa. Ambos archipiélagos han consolidado en los últimos años un modelo apoyado en una demanda turística muy sólida, una oferta estructuralmente contenida y unos niveles de rentabilidad operativa que continúan atrayendo capital nacional e internacional. Colliers estima que ambos mercados captaron conjuntamente más de 8.100 millones de euros de inversión hotelera entre 2019 y 2025, de los que cerca de 7.000 millones se concentraron entre 2021 y 2025.
Un nuevo ciclo inversor más centrado en valor que en volumen
Según Colliers, el mercado hotelero de Canarias y Baleares está entrando en una nueva etapa marcada por la recurrencia del capital, una mayor selectividad inversora y un foco creciente en la creación de valor. Frente a etapas anteriores más ligadas al aumento de la oferta, el interés se desplaza ahora hacia el reposicionamiento de activos, la mejora de la calidad hotelera y la optimización de la rentabilidad operativa. La nota también subraya que el RevPAR –ingreso por habitación disponible, uno de los indicadores más utilizados para medir la capacidad de un hotel para generar ingresos– se encuentra en máximos históricos, y esa fortaleza operativa es una de las razones que explican la continuidad del flujo inversor.
Este cambio de ciclo se apoya además en una oferta turística con crecimiento muy limitado. En Canarias, la capacidad hotelera se redujo un 1,2% en 2025, mientras que Baleares alcanzó máximos históricos de plazas operativas, aunque con un crecimiento de solo 0,6%, el más moderado de los últimos cinco años. Colliers destaca también que los desarrollos regulatorios recientes en ambos archipiélagos refuerzan ese carácter estructuralmente contenido de la oferta y favorecen un modelo apoyado más en la rotación y el reposicionamiento que en el crecimiento por volumen.
Una demanda turística que sigue muy fuerte
Uno de los principales argumentos que explican el interés inversor es la solidez de la demanda. Canarias registró en 2025 un total de 72,8 millones de pernoctaciones, prácticamente en línea con las cifras récord del año anterior, y el 87% correspondió a turistas internacionales. Colliers lo señala como el principal destino de España en términos de pernoctaciones.
Por su parte, Baleares alcanzó los 63,6 millones de pernoctaciones, con un crecimiento del 0,9% respecto a 2024. La demanda internacional volvió a ser predominante, con un peso del 92% del total, en línea con los niveles previos a la pandemia. Más allá del volumen, ambos archipiélagos siguen mostrando capacidad para atraer un turismo de mayor valor añadido, algo especialmente relevante desde el punto de vista inversor.
El gasto turístico refuerza el cambio de modelo
El gasto turístico es otro de los grandes factores que sostienen el atractivo hotelero de ambos archipiélagos. Entre 2021 y 2025, Canarias y Baleares acumularon más de 173.000 millones de euros de gasto turístico agregado. En Canarias, el gasto total alcanzó los 24.400 millones de euros en 2025, un 6,8% más que el año anterior, mientras que el gasto diario medio por visitante se situó en 191 euros.
En Baleares, el gasto turístico total llegó a 21.060 millones de euros, un 5,2% más que en 2024, y el gasto diario medio alcanzó los 214 euros, claramente por encima de la media nacional. Estas cifras refuerzan una transformación progresiva del modelo turístico: menos centrado en crecer por volumen y más orientado a capturar valor por visitante. Para el inversor, eso implica una mejor capacidad de generación de ingresos y una base más sólida para sostener la rentabilidad operativa.
Un mercado que sigue atrayendo capital
Los fundamentos que destaca Colliers apuntan a que Canarias y Baleares seguirán manteniendo un papel muy relevante dentro del mercado hotelero vacacional europeo. La combinación de demanda consolidada, oferta limitada y fuerte rentabilidad operativa continúa generando un entorno especialmente favorable para la inversión.
Además, la creciente profesionalización del sector, el reposicionamiento de activos y el interés de operadores y marcas internacionales refuerzan el perfil de ambos archipiélagos como destinos prioritarios para estrategias de inversión a largo plazo. En un entorno europeo más incierto, Canarias y Baleares siguen apoyándose en factores estructurales muy claros que ayudan a explicar por qué continúan captando miles de millones de euros en inversión hotelera.
No tanto volumen como calidad
Más que una historia de crecimiento por volumen, lo que describen hoy Canarias y Baleares es un mercado hotelero cada vez más apoyado en calidad, reposicionamiento y rentabilidad operativa. Esa combinación –demanda internacional muy sólida, oferta contenida y capacidad creciente de generar ingresos por visitante– es la que sostiene su atractivo para el capital.
En ese contexto, ambos archipiélagos no solo siguen siendo dos grandes destinos turísticos; también refuerzan su posición como dos de los mercados hoteleros vacacionales más relevantes para la inversión en Europa.




