El segmento industrial y logístico sigue consolidándose como uno de los pilares del mercado inmobiliario en Iberia. Así lo refleja el último informe de CBRE Property Management, correspondiente al primer trimestre de 2026, que analiza el comportamiento operativo de los activos industriales y logísticos gestionados por la firma en España y Portugal a partir de indicadores como ocupación, rentas, duración de contratos y composición sectorial.
El estudio se apoya en una muestra comparable de 5.198.349 metros cuadrados repartidos entre 247 activos, lo que representa más del 75% del GLA bajo gestión de CBRE en ambos países. No se trata, por tanto, de una fotografía completa de todo el mercado ibérico, sino de una muestra muy representativa del portfolio gestionado por la compañía, útil para entender cómo se está comportando el segmento desde un punto de vista operativo.
España mantiene una ocupación muy elevada
En España, el informe analiza 191 activos que suman 4.001.077 metros cuadrados de superficie comparable. Los datos reflejan una base operativa muy sólida, con una ocupación del 93,7%, lo que confirma la fortaleza de la demanda en este tipo de activos dentro de la muestra analizada.
Otro indicador especialmente relevante es el WAULT (weighted average unexpired lease term, o duración media ponderada de los contratos vigentes), que en España se sitúa en 7,4 años. Este dato sugiere una estructura contractual bien distribuida en el tiempo y aporta una visibilidad relativamente elevada sobre los ingresos futuros de los activos. La renta neta media alcanza los 4,4 €/m², mientras que la deuda asociada al portfolio analizado ronda el 3%, un nivel contenido que refuerza la lectura de estabilidad financiera.
CBRE también destaca que, durante los últimos 12 meses, la actividad contractual se ha repartido de forma equilibrada entre nuevos contratos y renovaciones, con operaciones concentradas en algo más de una cuarta parte del parque analizado. La duración media anual de los nuevos contratos supera los 7 años, mientras que las renovaciones se mantienen por encima de los 3 años, lo que contribuye a sostener la estabilidad de ingresos a medio plazo.
Desde el punto de vista sectorial, la superficie ocupada en España se concentra principalmente en transporte y distribución, que representa el 45,7% del total. Le siguen supermercados, bricolaje y equipamiento del hogar, con un 11,5%, y el grupo de otros sectores, con un 8,5%. Esta distribución refleja el peso estructural de la logística vinculada a la distribución y al consumo dentro del mercado industrial español.
Portugal combina actividad elevada y mayor diversificación sectorial
En Portugal, el informe analiza 56 activos con una superficie total de 1.197.272 metros cuadrados. La ocupación se sitúa en el 90,3%, lo que confirma también un alto grado de actividad, aunque con algo más de margen operativo que en España.
El WAULT alcanza los 4,8 años, mientras que la renta neta media se sitúa en 4,1 €/m². En este caso, el nivel de deuda asciende al 3,5%, todavía dentro de parámetros prudentes. En términos de actividad contractual, la dinámica es similar a la española: los nuevos arrendamientos superan los 7 años de duración media, y las renovaciones rondan los 3,1 años, lo que combina estabilidad contractual con capacidad de adaptación a las necesidades de los usuarios.
Donde sí aparece una diferencia más visible es en la composición sectorial de la demanda. Aunque transporte y distribución sigue siendo el principal segmento, con un 39,9% de la superficie ocupada, en Portugal hay más peso relativo de cadenas de retail, que representan el 19,6%, y de supermercados, bricolaje y equipamiento del hogar, con un 9%. Esto apunta a una mayor diversificación sectorial en el uso de los activos logísticos e industriales analizados.
Un segmento con visibilidad operativa y contratos largos
Más allá de la comparación entre ambos mercados, el informe deja una idea clara: dentro de la muestra analizada por CBRE, el industrial y logístico ofrece una base operativa resistente, con altos niveles de ocupación, contratos relativamente largos y niveles de deuda contenidos.
Eso no significa que todo el mercado funcione igual ni que el segmento esté libre de riesgos. Pero sí sugiere que, en un entorno donde muchos inversores priorizan visibilidad de ingresos y estabilidad contractual, este tipo de activos mantiene atributos especialmente valorados: ocupación alta, una base de usuarios ligada a transporte, distribución y consumo, y una estructura de vencimientos que favorece la previsibilidad.
Solidez y calidad
El arranque de 2026 confirma que el industrial y logístico sigue siendo uno de los segmentos más sólidos del inmobiliario ibérico, al menos desde la óptica operativa que ofrece la muestra comparable de CBRE Property Management. En España, la fortaleza se refleja en una ocupación del 93,7% y un WAULT de 7,4 años; en Portugal, en una ocupación del 90,3% y una mayor diversificación sectorial.
En un mercado donde cada vez pesa más la calidad del ingreso y la estabilidad del activo, la logística y el industrial siguen ofreciendo una propuesta atractiva para propietarios e inversores. La clave, como casi siempre en inmobiliario, no está solo en el segmento, sino en la calidad de los activos, la composición de sus inquilinos y la solidez operativa real que sean capaces de sostener.




