Waterfalls en proyectos de equity: por qué el reparto de beneficios importa (y mucho)

Waterfalls en proyectos de equity: por qué el reparto de beneficios importa (y mucho). Waterfalls in equity projects: why profit distribution matters (and a lot). Waterfalls dans les projets d’equity : pourquoi la répartition des bénéfices compte (beaucoup). Waterfalls in Equity-Projekten: Warum die Gewinnverteilung (sehr) wichtig ist. Waterfalls nei progetti di equity: perché la distribuzione dei profitti conta (e molto). Waterfalls em projetos de equity: porque a distribuição de lucros importa (e muito).

Waterfalls en proyectos de equity: por qué el reparto de beneficios importa (y mucho)

Cuando hablamos de invertir en proyectos de equity, es común fijarse sobre todo en el plazo y en la rentabilidad total. Cuanto mayor es el plazo, asumimos que mayor es el riesgo –entramos en una fase más temprana de la operación– y, por tanto, esperamos y exigimos al gestor un mayor retorno a cambio de nuestro dinero.

Hasta ahí todo bien, pero es importante dar un paso más allá para analizar cómo se reparten los beneficios de la operación y, sobre todo, cómo alinea este reparto los intereses del gestor y los inversores de Urbanitae. 

Por eso, en un proyecto de equity inmobiliario, no basta con mirar la rentabilidad objetivo. Dos proyectos pueden aspirar a una rentabilidad parecida y, aun así, repartirla de forma muy distinta. La clave está en la cascada de pagos (también llamada waterfall): el conjunto de reglas que decide quién cobra primero, cuánto, y desde qué umbral el gestor empieza a participar del upside (el beneficio).

Entender estas reglas te ayuda a dos cosas esenciales:

  • Saber qué rentabilidad te toca en cada escenario.
  • Ver cómo se alinean los incentivos entre inversores y gestor.

Qué es una waterfall y por qué importa

Una cascada de pagos o waterfall ordena la distribución de la caja disponible del proyecto. Dicho de forma sencilla: establece el orden de prioridades y los tramos de reparto.

En un proyecto de equity, el resultado final depende de la ejecución, los plazos, las ventas, los costes y la financiación. La waterfall no elimina ese riesgo, pero sí define algo crítico: qué parte del resultado va primero a proteger al inversor y qué parte se convierte en incentivo para el gestor.

Los bloques más habituales en una cascada de pagos

Aunque cada operación puede tener matices, hay piezas que se repiten.

1) Devolución de capital

Es el tramo más fácil de entender: la caja disponible se usa para devolver el equity aportado (total o parcialmente). Si el inversor recupera su capital antes que el gestor, la alineación es clara: el gestor solo respira cuando el inversor ya ha empezado a cobrar.

2) Retorno preferente

El retorno (o rentabilidad) preferente da prioridad al inversor hasta un umbral: por ejemplo, 13% de TIR preferente. En la práctica, el gestor suele quedar detrás de ese objetivo: hasta que el inversor no alcanza ese nivel (según la fórmula del proyecto), el gestor no participa del reparto variable.

3) Hurdle, promote y splits

El hurdle es el umbral que desbloquea el reparto de beneficios al gestor. A partir de ahí aparece el promote (la participación del gestor en el upside) y el split (porcentaje de reparto) por encima del umbral.

Un split típico puede ser 70/30, 60/40 o 50/50, por ejemplo. La lectura es directa: cuanto más alto sea el split del gestor en el upside, más incentivo tiene para exprimir el resultado… siempre que antes haya cumplido el tramo preferente del inversor.

4) Catch-up (cuando existe)

En algunas estructuras, tras cumplir el retorno preferente del inversor, el gestor puede tener un tramo de catch-up para ponerse al día y llegar a una rentabilidad equivalente antes de entrar en el split final. Es una forma de equilibrar incentivos: primero se protege al inversor, luego se alinea al gestor, y después se reparte el upside.

5) Múltiples hurdles

Hay waterfalls con varios escalones: hasta X% se reparte de una forma, de X a Y% de otra, y por encima de Y% cambia el split. Esto crea una curva de incentivos más sofisticada.

Un ejemplo realista (con números)

Imagina un proyecto con equity total 1,7 M€, donde:

  • Los inversores de Urbanitae aportan 1,3 M€, es decir, un 76% del equity.
  • Gestor: 0,4 M€, en torno al 24% del equity total aportado.

En un esquema con TIR preferente del 13% sobre el capital, la waterfall simplificada sería:

  1. Primero: los primeros euros de caja se destinan a repagar la aportación de los inversores.
  2. Después: los inversores de Urbanitae alcanzan una TIR preferente del 13%.
  3. Luego: el gestor recupera su equity y llega también a su 13%.
  4. Por encima del 13%, el exceso se reparte en dos niveles: 50% va al gestor como promote, y el otro 50% va a los socios –incluyendo al gestor y a los inversores de Urbanitae– y se distribuye a prorrata entre gestor e inversores según su porcentaje del equity.

Ahora supongamos que el proyecto dura 24 meses y, al final, hay 2,45 M€ de caja distribuible.

Paso A – Devolver capital a inversores:

Los inversores de Urbanitae cobran 1,3 M€ (queda 1,15 M€)

Paso B – Cumplir 13% TIR preferente a inversores (aprox. a 2 años):

(1,13)² ≈ 1,2769 → “rentabilidad” acumulada aproximada: 27,69%
Preferente inversores ≈ 1,3 M€ × 0,2769 = 0,36 M€
Inversores cobran 0,36 M€ (queda 0,79 M€)

Paso C – Gestor recupera su equity y llega a 13%:

Devolver equity gestor: 0,4 M€ (queda 0,39 M€)
“Preferente” gestor a 2 años ≈ 0,4 M€ × 0,2769 = 0,11 M€
Gestor cobra 0,11 M€ (queda 0,28 M€)

Paso D – Promote por encima del 13% (split 50/50):

Queda 0,28 M€, se reparte 50/50:
Socios: 0,14 M€ (0,11M€ inversores y 0,3 M€ gestor)
Gestor: 0,14 M€

Resultado total (aprox.)

Inversores: 1,30 + 0,36 + 0,11 = 1,77 M€
Gestor: 0,40 + 0,11 + 0,3 + 0,14 = 0,68 M€

Este ejemplo muestra el punto clave: el gestor no entra de verdad en el upside hasta que el inversor ha cobrado primero capital y preferente. Eso no garantiza resultados, pero ordena prioridades y refuerza incentivos.

El ‘colchón para desviaciones

Cuando el gestor coinvierte (por ejemplo, 400.000 €) y parte del margen queda detrás del preferente, puede existir un buffer –una holgura económica– que absorba desviaciones antes de que la rentabilidad preferente se vea comprometida. Es una forma útil de dimensionar riesgos, siempre con una advertencia: no es un seguro, porque el resultado depende de ejecución y mercado.

Qué mirar en la waterfall cuando evalúas un proyecto de equity

Siempre es útil revisar, al menos, estos puntos:

  • Quién recupera capital primero (y en qué orden).
  • Si hay TIR preferente y cómo se calcula (el plazo importa).
  • Qué ocurre tras el preferente: ¿hay catch-up? ¿qué split se aplica y desde qué umbral?
  • Coinversión del gestor: cuánto aporta y dónde queda en la cascada.
  • Qué supuestos sostienen la holgura (margen, obra, plazos).

Si quieres ir un paso más allá: Urbanitae Academy

Las waterfalls son solo una pieza del análisis avanzado: junto con estructura, hitos, riesgos de ejecución, sensibilidad a plazos y costes, y lectura de métricas como LTC/LTV o márgenes. Si quieres aprender a interpretarlo de forma sistemática, te recomendamos el curso “Inversión inmobiliaria avanzada con Urbanitae” en Urbanitae Academy, donde verás casos y herramientas para analizar proyectos de equity con criterio.

Pero recuerda: invertir conlleva riesgos. Una waterfall ayuda a entender incentivos y prioridades de cobro, pero no garantiza rentabilidades ni plazos.

About the Author /

diego.gallego@urbanitae.com

Post a Comment